Los indignados cumplen 100 días de gobierno
Cambiaron las prioridades en Madrid, una ciudad de 3,5 millones de habitantes.
MADRID- Los indignados ya han dejado huella en Madrid con solo cien días de gobierno: desahucios frenados, almuerzo gratuito para niños, proyectos inmobiliarios suspendidos. Es solo el principio, aseguran, de una revolución democrática. Frente al imponente ayuntamiento de estilo barroco de la plaza Cibeles, en el centro de Madrid, hay un grupo acampado en protesta por una ley estatal restringiendo el derecho de manifestación. Símbolo de los tiempos, nadie les pide marcharse, porque la alcaldía también combate esta ley. Sobre su fachada blanca un gran pancarta proclama: “Refugees welcome”. Desde hace cien días, las riendas de la ciudad las maneja la plataforma Ahora Madrid, compuesta por ciudadanos surgidos del movimiento indignado, miembros de partidos de izquierda radical como Podemos, ecologistas y ecolocomunistas. Con el apoyo del Partido Socialista, pusieron fin a 24 años de poder del conservador Partido Popular. La atmósfera del Municipio también cambió. La alcaldesa Manuela Carmena, una exjuez de 71 años, y su equipo renunciaron a los vehículos oficiales y se trasladan en transporte público. Muchos ediles todavía visten tejanos y zapatillas. Ahora les toca a los “indignados” dirigir una ciudad de 3,5 millones de habitantes, con una administración de 26.000 empleados y 4.600 millones de euros de presupuesto. El concejal de Economía, Carlos Sánchez Mato, un economista afín a Attac, va de descubrimiento en descubrimiento. Los servicios públicos –agua, alumbrado, seguridad, recogida de basura…– están “externalizados al 90%”. Y sus empleados, mal pagados, no cumplen los contratos, lamenta. También se sorprendió con la deuda: 6.000 millones de euros. En 2016, Madrid deberá reembolsar 730 millones en capital e intereses. Y reexamina contratos desconcertantes como el alquiler de un inmueble de 18.000 euros diarios para trabajadores municipales que podrían alojarse en edificios públicos. “Se han contratado cláusulas que respondían más a intereses particulares que públicos”, denuncia. La prioridad es clara: “Apoyar los sectores más vulnerables para conseguir un desarrollo más armónico y eficaz de Madrid”, declara Manuela Carmena. Hasta ahora, casi 10.000 niños se beneficiaron de ayudas para la alimentación.