Luis César Amadori, un cineasta para todos

Cien años del nacimiento de un director innovador.

El cineasta Luis César Amadori, de cuyo nacimiento en Italia se cumplió un siglo ayer, aportó a la pantalla argentina entre 1935 y 1967 títulos trascendentes como «Dios se lo pague» y «Nacha Regules» y dirigió, con éxito de público, a figuras como Pepe Arias, Luis Sandrini, Libertad Lamarque, Mirtha Legrand y Zully Moreno.

Amadori, que supo reunir con éxito la calidad y el favor del público, fue también director, autor y productor teatral, destacándose en el teatro de revistas, donde creó, junto con Ivo Pelay, Antonio Botta y Humberto Cairo, cerca de 150 obras. Esta mítica figura del espectáculo argentino, casado en 1947 con la actriz Zully Moreno, a quien dirigió en varios de sus filmes, fue también letrista de tangos.

Su larga filmografía, que se inició con «Puerto Nuevo», película codirigida con Mario Soffici y concluyó con «Amor en el aire», ocupó gran parte del más exitoso y popular cine argentino, el de las décadas del «30, «40 y «50, caracterizado por un fuerte compromiso narrativo antes que por innovaciones de tipo formal.

Enfrentado en sus últimos años con el cine de autor surgido en el país en la década del 60 y que propuso una serie de aperturas temáticas e innovaciones formales, Amadori señaló: «El mejor director es aquel cuya influencia desaparece de la pantalla para ceder el lugar a la narración y a los intérpretes».

Si bien abordó con similar éxito distintos géneros fílmicos, como el drama, el cine con rasgos sociales, la comedia de época y costumbrista, su predilección estuvo en las películas biográficas como «El grito sagrado», «Albéniz» y «Almafuerte».

Nacido en la provincia italiana de Pescara, en 1902, Amadori se trasladó a la Argentina a los 6 años con su familia y vivió en la localidad de Villa Ballester, provincia de Buenos Aires.

Su carrera cinematográfica se inició en 1935 con la dirección de «Puerto Nuevo», a instancias de Angel Mentasti, propietario de Argentina Sono Film, una de las productoras que fue imprimió mayor impulso a la industria cinematográfica argentina.

A lo largo de su carrera en el país, Amadori llegó a realizar cuatro filmes por año, totalizando 43 producciones -en las que participaron los más populares actores del momento-, además de 15 películas en España y tres en México.

Una de las asociaciones más festejadas fue la que unió en ocho filmes a la gran Niní Marshall con el director de origen italiano.

Con la caída del peronismo, en setiembre de 1955, Amadori, que había filmado dos cortos de propaganda política durante las presidencias de Juan Domingo Perón, fue perseguido, y encarcelado junto a Angel Luis Mentasti, Atilio Mentasti y Hugo del Carril en octubre de 1955 en la penitenciaría de Las Heras y Salguero, para recobrar la libertad el 1 de diciembre de ese año.

Luego el director cinematográfico y Zully Moreno se radicaron en España, donde aquél continuó su trabajo con notable éxito de público.

Amadori fue además el autor del primer filme argentino nominado a un Oscar cuando en 1949 «Dios se lo pague» apareció en la terna de Mención Especial al Film Extranjero, rubro que en el año anterior Vittorio De Sica había sido laureado por su película «Lustrabotas».

Regresó a la Argentina en 1975 y murió en Buenos Aires el 5 de junio de 1977. (Télam)


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