Manejó la ambulancia porque no había chofer

Su mamá agonizaba y era el único modo de trasladarla desde el puerto. El vehículo de la sala portuaria tampoco tenía nafta ni batería. El esfuerzo fue en vano, porque al llegar a SAO la mujer falleció.



SAN ANTONIO OESTE (ASA)- Familiares de Santa María Borro, una mujer de 76 años residente de la villa portuaria que falleció el pasado sábado, denunciarán al Hospital local ya que consideran que al momento en que llevaron a la mujer para ser asistida en la sala de primeros auxilios no había enfermera ni chofer de ambulancia para prestarle la atención, que quizá hubiera podido salvarle la vida.

El propio hijo de la mujer, desesperado por la emergencia, se puso al volante de la ambulancia que no tenía nafta ni batería, por lo que debió recibir combustible por parte de la empresa concesionaria de los servicios portuarios Patagonia Norte, y un empujón de los propios familiares de la mujer agonizante.

Así, junto al médico del lugar que los acompañó en la ambulancia, la anciana y sus hijos recorrieron los más de 60 kilómetros que separan al puerto de Ultramar de esta ciudad.

El esfuerzo, no obstante fue en vano, ya que al arribar se produjo el trágico desenlace.

El hecho se desencadenó el sábado poco después de las 13, cuando la septuagenaria sufrió una descompostura que requirió la inmediata atención en la sala de Primeros Auxilios de la villa, donde según los propios familiares de la mujer, debe permanecer una enfermera en guardia y un chofer, quienes en ese momento no se hallaban en su lugar de trabajo. El médico de la villa fue encontrado cerca de media hora más tarde y los acompañó en el trayecto hasta esta ciudad.

Horas más tarde, Santa María Borro, falleció, según dice su certificado de defunción, a raíz de un paro cardíaco.

El director del Hospital “Aníbal Serra”, Humberto Ghione, de quien depende también la sala de primeros auxilios del puerto se negó a hacer declaraciones “hasta tanto no cuente con toda la documentación sobre este caso”. Ni siquiera quiso informar a este medio acerca de la situación en que se encuentra el centro de salud de la villa, cuántos médicos asisten, con qué personal cuenta y en qué estado está la ambulancia del lugar.

Ayer, la hija de la mujer fallecida, Inés de Arabena, estuvo en una radio local y ante las cámaras del canal de cable, donde dio a conocer su crudo testimonio.

Ante este medio, su marido, Néstor Arabena, enumeró serias falencias que existen en la sala de Primeros Auxilios y destacó que “vamos a iniciar demandas porque no podemos tolerar que esto quede así”. Cargó las tintas contra Humberto Ghione, ya que hace cuatro meses ante un problema con su suegro, que afortunadamente no pasó a mayores, el director del Hospital le habría prometido mayor atención.

Arabena, quien reside en el puerto desde hace 17 años, dijo que en el lugar están desprotegidos y olvidados. “Nadie hace nada por esta villa a pesar de que pagamos nuestros impuestos”, dijo.


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Manejó la ambulancia porque no había chofer