Miles de chicos neuquinos no pudieron comenzar las clases
Ayer, unos 12.000 se quedaron sin poder entrar.
NEUQUEN (AN).- No todos pudieron comenzar las clases normalmente en la provincia. A pesar de que el gobierno había anunciado que el impacto de los problemas edilicios sería mínimo en el inicio del ciclo, ayer tuvo que reconocer que 12.000 chicos de la primaria y la secundaria, un 7% de la matrícula, se quedaron sin entrar a las escuelas, pero aclaró hacia mediados del mes la situación se normalizará, salvo para 400 estudiantes.
En la guerra de números que se desató ayer, el sindicato docente, ATEN, ratificó que debido a las obras atrasadas, el mal estado de los edificios y la falta de mantenimiento, hubo ayer 20.000 alumnos sin clases.
ATEN amenazó con iniciar medidas de acción directa por las irregularidades en la apertura del ciclo escolar. Ello se resolverá en asambleas.
La principal oposición política, el bloque de diputados de la Alianza, salió ayer a recordar que desde diciembre de 1999 requiere información al gobierno sobre el crecimiento de la matrícula y la infraestructura para contenerla.
El vicegobernador Jorge Sapag, que presidió el acto de inauguración del ciclo en Huinganco, en el norte de la provincia, en reemplazo de Jorge Sobisch, aportó más datos: habló de un 3% de las escuelas que no comenzaron el dictado de las clases. De todos modos, quiso llevar tranquilidad: «ningún alumno perderá el año» .
El subsecretario de Gestión Educativa, Rodolfo Kaiser, aseguró que el planteo gremial «es una permanente insinuación de que el sistema está en caos».
El funcionario detalló que si bien ayer 12.315 alumnos no ingresaron a las aulas, a partir de hoy el número se reducirá porque comenzarán sus clases más de 4.000 chicos. La situación -dijo- tenderá a normalizarse con el correr de los días, salvo para 400 chicos cuya formación dependen ahora de los plazos de las construcciones, un costado del problema que depende del subsecretario de Obras Públicas, Ricardo Esteves .
La presidenta del Consejo Provincial de Educación, Graciela Carrión de Chrestia, quien acompañó a Sapag en Huinganco, anunció que este será un año escolar en el que se le dará prioridad a la retención de los alumnos primarios y secundarios, al fortalecimiento de los establecimientos con la asignación de recursos, la capacitación de los agentes del sistema y la incorporación de una evaluación escolar.
«El 12 de marzo sólo habrá 2.820 estudiantes sin clases sobre 175.000 que tiene el sistema», recalcó Kaiser. Para esa fecha quedarán cinco escuelas con problemas edilicios: los CPEM 54 y 40, y el jardín 21 de Neuquén; la escuela 277 en Centenario y el CPEM 4 de Chos Malal.
El funcionario subrayó que el sistema educativo «está lejos del colapso, como lo presenta ATEN». En la capital -dio un ejemplo- de 149 escuelas «sólo hay 11 con problemas, de las cuales la mitad empiezan mañana (por hoy) sus clases». El secretario adjunto de ATEN, Pedro Vanrell, advirtió que «el problema no es cuantitativo sino que un chico no tenga clases porque el Estado no se lo garantiza».
El gremialista adelantó que hoy comenzarán una «ronda de consultas» con las seccionales para evaluar los problemas del inicio de clases y que «esta semana tendremos un plenario donde probablemente se inicien medidas de acción directa».
Desde la seccional capital del gremio docente Mabel Megliole informó que alrededor de 6.000 alumnos no tuvieron ayer su primer día de clases. «El gobierno establece una fecha de inicio y no la cumple; algunas escuelas comenzarán en tres días, otras en una semana y hay casos que no empezarán hasta dentro de un mes», dijo la gremialista.
Jorge Quebedo, de la seccional de Cutral Co y Plaza Huincul de ATEN, aclaró que en la comarca petrolera «todas las escuelas que empezaron tienen falencias, y si comenzaron fue por presiones de las autoridades».
Los 650 chicos que no podrán comenzar las clases en la escuela primaria 238 de Rincón de los Sauces utilizarán el edificio de otros dos colegios para no retardar el dictado de clases.
Estos chicos concurrirán semana por medio a clases y utilizarán los días libres para estudiar música, educación física y taller.
Para Kaiser, la información del gremio docente obedece a «intereses contrapuestos» a los de la administración provincial, por considerar que están embarcados en que «al gobierno le vaya mal porque no han demostrado una sola actitud constructiva».
Reiteró que la administración del gobernador Sobisch invirtió 23,5 millones de pesos en obras para las escuelas y que a mitad del año, el gobierno podrá exhibir el logro de 14 escuelas nuevas y 232 aulas construidas.
«ATEN y la oposición quieren hacer aparecer el sistema educativos como en un caos, en desequilibrio, pero hoy se ve la realidad diferente y los padres lo pueden constatar. Hay casos complejos, pero la mayoría son problemas menores o que no han tenido respuestas en más de 15 años y que nosotros estamos solucionando», finalizó.
De todos modos, fueron muchos los que regresaron a las aulas
NEUQUEN (AN).- Agolpado en la entrada, más de un centenar de chicos esperaba ansioso que las puertas se abrieran. Tomados de las manos por sus padres Manuel y Ernesto cruzaban miradas cómplices que revelaban alguna travesura memorable del paso por tercer grado.
Cuando el portero permitió el acceso al segundo turno, los alumnos de la escuela 311 dieron comienzo a su primer día de clases. «Ya estaba un poco aburrida», recordó Miriam, de 11 años, que desde hace una semana prepara la mochila heredada de su hermano Ignacio, que «ahora va al secundario».
A la escuela que está ubicada en la calle Necochea concurren chicos de los barrios Hipódromo, Belén e Independencia y hay coincidencia entre padres y docentes en que las aulas son pocas para la demanda del sector oeste de la capital, el más castigado por problemas sociales.
Mónica López es la mamá de Pamela y forma parte de un grupo de jefas de familias del barrio Independencia que gestiona «alguna ayuda escolar para que los chicos tengan zapatillas, útiles y guardapolvo».
Otra madre, Susana Pérez, aseguró sentirse «tranquila» porque «la situación en esta escuela no es como en otras que tienen problemas».
Minutos más tarde Juan Manuel se iba cargando a Carolina -6 años- que poco entendía lo que acababa de pasar. Convencido de que la nena, por haber asistido al jardín que está a metros de la escuela, tenía una pase automático a primer grado, el padre no la anotó.
«Hay un excedente importante de chicos que tienen que empezar el primer grado», comentó la vicedirectora de la escuela 311, Mabel Pessoa, y explicó que para cubrir la totalidad de la matrícula del sector estaban prevista la construcción de dos escuelas más, una en Belén y otra en la Cuenca 15. Son unos 700 alumnos entre los dos trunos los que asisten a este establecimiento.
Horas antes, en el Instituto Santa Teresa, los chicos disfrutaban del recreo en la cancha de cemento recién pintada y en las hamacas instaladas en el patio.
A esta escuela asisten unos 400 chicos, la mitad de los cuales está becado, según contó la directora María Elena Díaz. La descripción se asemeja a la otorgada por los docentes de la escuela 311: muchos padres están contenidos en la ley 2128, de atención al desempleo.
Lilén, Tayana y Agustina -alumnas del Santa Teresa- jugaban en una calesita del patio. Consultadas sobre lo aprendido en la primer jornada de clases, Lilén respondió: «ya sabemos dar vueltas».
No fue la única en usar la palabra «vueltas». Ayer en la escuela 136 las clases no empezaron porque no había agua: «tiene más vueltas que la oreja», dijo Víctor, un tanto decepcionado de que tanto preparativo haya sido en vano.
El CPEM 58 no empezó
PLAZA HUINCUL (ACC).- Los estudiantes del CPEM 58 no pudieron comenzar las clases ayer porque los bancos no son suficientes, los baños no están en condiciones y existen problemas con los tanques de agua. Al menos hasta mañana no habrá actividad en el establecimiento, que tiene más de 1.000 alumnos.
Los chicos que madrugaron ayer para afrontar el inicio del ciclo lectivo debieron volver a sus casas. En una reunión a la que concurrió una importante cantidad de padres, la directora Stella Maris Rovetti explicó el motivo de la suspensión de las clases.
«Desde el año pasado venimos gestionando la falta de mobiliario para las 20 divisiones y las seis salas de talleres que tenemos», explicó a este diario la directora. Es que los muebles son del año «83 cuando la escuela era nacional y fue inaugurado el nuevo edificio.
El deterioro extremo de las sillas y bancos impide que puedan ser utilizados por los estudiantes. El pedido es para al menos, 100 bancos e igual número de sillas, mientras que los cinco escritorios que hasta el año pasado pudieron usarse este año ya fueron dados de baja. Otro de los problemas más graves y que es prioritario para el funcionamiento del CPEM 58 es el de los sanitarios de la planta baja. El año que pasó fueron clausurados y sólo podían utilizarse los del primer piso.