El precio del petróleo cayó ante las sanciones de EE. UU. a Irán: por qué la tregua de precios es frágil

El crudo Brent retrocedió más del 1% por toma de ganancias y un alivio temporal en el Estrecho de Ormuz previo a los anuncios de Scott Bessent. Sin embargo, el desplome del rial iraní y las amenazas de Teherán de bloquear el paso marítimo mantienen en alerta al mercado global.

Por Redacción

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunciará nuevas medidas este lunes 24 de agosto.(Foto: gentileza)

El mercado energético internacional atraviesa una jornada de tensión geopolítica ante la inminente oficialización del mayor paquete de sanciones económicas de Estados Unidos contra Irán. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anticipó lo que definió como un «Día D económico» con el objetivo de extremar el aislamiento financiero sobre el régimen de Teherán a través de sanciones secundarias dirigidas a terceros países y bancos internacionales. Pese a esto y al conflicto bélico en el Estrecho de Ormuz, la plaza internacional experimentó una pausa temporal que descomprimió el nerviosismo inmediato de los operadores.

En las pizarras bursátiles, el precio del petróleo crudo Brent operó a la baja este lunes, cotizando en torno a los US$91,60 por barril, lo que representa un retroceso diario del 1,15%. La corrección a la baja responde principalmente a una toma de ganancias luego de que el barril acumulara un alza superior al 5% la semana pasada, alcanzando un valor de cierre de US$94,39 el último viernes.

A este reacomodamiento técnico se sumó un alivio logístico transitorio en las rutas marítimas: el cruce de unos 40 buques petroleros durante el fin de semana —equivalentes a cerca de 16 millones de barriles— redujo temporalmente la prima de riesgo por desabastecimiento físico. Además, el mercado evaluó que las medidas impulsadas por Washington se concentran en el terreno comercial y financiero —con especial presión sobre China y tras el congelamiento comercial resuelto por Emiratos Árabes Unidos—, sin que se hayan anunciado por el momento nuevas acciones militares directas sobre la oferta.

Colapso del rial y crisis de suministros en Teherán


El impacto económico del conflicto iniciado a fines de febrero golpea de lleno el frente interno iraní. La moneda local, el rial, perforó un nuevo piso histórico al cotizar a 2,02 millones por dólar en el mercado libre, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta una contracción superior al 5% en el PBI del país persa.

La disparada inflacionaria encareció con fuerza los productos de consumo masivo, registrando subas cercanas al 60% en el arroz y de más del 150% en la carne vacuna. En el plano diplomático, el presidente Masoud Pezeshkian intenta abrir canales de distensión a través de negociaciones con Omán para una administración conjunta del estrecho y gestiones mediadas por Pakistán.

La amenaza sobre Ormuz y el riesgo de un nuevo salto en el crudo


Pese a la baja transitoria, los analistas internacionales advierten que el equilibrio de precios es sumamente frágil. Desde Teherán, el portavoz de Cancillería, Esmail Baghaei, advirtió que «las manos de Irán no están atadas», mientras que el Consejo Superior de Seguridad calificó el apoyo a las sanciones como un «acto de guerra».

El Estrecho de Ormuz concentra habitualmente el paso de un quinto del petróleo comercializado por vía marítima en el planeta. Si Irán concreta sus amenazas de interrumpir el tránsito naval o imponer peajes unilaterales a los buques, el mercado prevé un shock de oferta que podría impulsar nuevamente al barril hacia los máximos del año, que llegaron a ubicarse entre los US$115 y US$126.


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