Nada de nada
Los homenajes a Borges por los 30 años de su muerte se suceden sin parar. No sólo en la Academia. También en las redes, en la tele y en la prensa no especializada. Bien podría ese martilleo haber generado una nueva oleada de interés por sus cuentos y su poesía. Pero no. Tanto en la señorial biblioteca Sarmiento del centro de Bariloche como en la biblioteca popular Aimé Paine, del barrio Virgen Misionera, admitieron que la consulta sobre sus obras sigue por estos días en los niveles ínfimos de siempre. Ironías borgeanas al margen, las bibliotecas (que fueron su líquido amniótico) hoy le son indiferentes, mientras reina a su modo en los medios masivos.