“Neuquén saturada de autos”

Redacción

Por Redacción

Algunas reflexiones sobre la gran cantidad de autos, camionetas, motos, etc. Más de 75.000 automotores transitan las calles de Neuquén por día. Para aliviar esta situación es necesario tener en cuenta que hay mucha cantidad de vehículos oficiales, camionetas de empresas petroleras y otras, que no tienen que transitar por el centro. Promocionar que todos los individuos que viven cerca del centro lo realicen caminando. No puede ser que empleados, comerciantes, funcionarios, por unas cuadras muevan sus coches y luego, al llegar al centro, no hay lugar libre para estacionar. Crear conciencia de movilizarse como peatón, como se hace en las grandes ciudades, y tratar de no contaminar el ambiente con el uso de combustibles. Otra opción es movilizarse en bicicleta, sobre todo los que viven cerca y pueden hacerlo. Neuquén es una ciudad que creció en forma explosiva en los últimos años y sus calles y avenidas son muy angostas y no permiten un tránsito tan grande. Otra de las cuestiones que nos perjudican es que no tenemos colectivos bien diagramados que nos permitan llegar al centro bastante rápido. Si esto no se ordena a tiempo, se deberá optar, como en otros países, por transitar las patentes pares un día y las impares otro día. Otra opción será dejar peatonal algunas calles muy céntricas. Como resumen de alguien que camina todos los días: hay que motivar desde la municipalidad y gobierno del Neuquén y ciudadanos a caminar por nuestra ciudad y reducir el uso de automotores, además de controlar la carga y descarga de alimentos y bebidas en horarios que no molesten al resto de la población. A realizar mayores controles diarios sobre la ciudad y la Ruta 22, donde se cometen gran cantidad de infracciones, como hablar por celular, pasar los semáforos en rojo y no respetar las velocidades máximas. Debemos aprender a respetar a los demás, a los automotores, a los peatones. Un poco más de prudencia y calma, perder unos minutos en la vida, es quererse uno mismo y también a los demás. Espero que al terminar de leer estas palabras tengamos más paciencia y, si tenemos que llegar a destinos, salgamos un rato antes y no corramos como locos para llegar antes. Mauricio Garodnik, DNI 7.570.557 Neuquén

Mauricio Garodnik, DNI 7.570.557 Neuquén


Algunas reflexiones sobre la gran cantidad de autos, camionetas, motos, etc. Más de 75.000 automotores transitan las calles de Neuquén por día. Para aliviar esta situación es necesario tener en cuenta que hay mucha cantidad de vehículos oficiales, camionetas de empresas petroleras y otras, que no tienen que transitar por el centro. Promocionar que todos los individuos que viven cerca del centro lo realicen caminando. No puede ser que empleados, comerciantes, funcionarios, por unas cuadras muevan sus coches y luego, al llegar al centro, no hay lugar libre para estacionar. Crear conciencia de movilizarse como peatón, como se hace en las grandes ciudades, y tratar de no contaminar el ambiente con el uso de combustibles. Otra opción es movilizarse en bicicleta, sobre todo los que viven cerca y pueden hacerlo. Neuquén es una ciudad que creció en forma explosiva en los últimos años y sus calles y avenidas son muy angostas y no permiten un tránsito tan grande. Otra de las cuestiones que nos perjudican es que no tenemos colectivos bien diagramados que nos permitan llegar al centro bastante rápido. Si esto no se ordena a tiempo, se deberá optar, como en otros países, por transitar las patentes pares un día y las impares otro día. Otra opción será dejar peatonal algunas calles muy céntricas. Como resumen de alguien que camina todos los días: hay que motivar desde la municipalidad y gobierno del Neuquén y ciudadanos a caminar por nuestra ciudad y reducir el uso de automotores, además de controlar la carga y descarga de alimentos y bebidas en horarios que no molesten al resto de la población. A realizar mayores controles diarios sobre la ciudad y la Ruta 22, donde se cometen gran cantidad de infracciones, como hablar por celular, pasar los semáforos en rojo y no respetar las velocidades máximas. Debemos aprender a respetar a los demás, a los automotores, a los peatones. Un poco más de prudencia y calma, perder unos minutos en la vida, es quererse uno mismo y también a los demás. Espero que al terminar de leer estas palabras tengamos más paciencia y, si tenemos que llegar a destinos, salgamos un rato antes y no corramos como locos para llegar antes. Mauricio Garodnik, DNI 7.570.557 Neuquén

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