«No hay recetas mágicas»
Impulsado por el periodista Eduardo Anguita, autor de una de las investigaciones más recientes sobre cartoneros, «El Armadero» está pensado como un lugar de tránsito, un parador en el que los niños pueden bañarse, comer, lavar la ropa, participar en talleres recreativos y pasar algunas noches. «Pero sólo algunas», precisó su director, Roberto Mariani.
La diferencia sustancial con los hogares, es que no es una residencia permanente ni recibe niños de los juzgados y sus puertas son totalmente abiertas.
«Las recetas mágicas no existen; el proceso de revinculación es único y muy personal», aclaró Castro, coordinadora. Agregó que una película como 'El Rey León', que habla de la muerte de un padre y la huida de un hijo, por ejemplo, puede funcionar como disparador para pensar situaciones propias.
Nota asociada: Cuando los chicos de la calle vuelven a sus casas
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Impulsado por el periodista Eduardo Anguita, autor de una de las investigaciones más recientes sobre cartoneros, "El Armadero" está pensado como un lugar de tránsito, un parador en el que los niños pueden bañarse, comer, lavar la ropa, participar en talleres recreativos y pasar algunas noches. "Pero sólo algunas", precisó su director, Roberto Mariani.
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