Obama ofrece reducir un tercio de los arsenales nucleares

Escepticismo de expertos ante la nueva iniciativa que incluye a Rusia

AP

BERLÍN (Télam/AP).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, relanzó ayer en Berlín un ambicioso plan de desnuclearización que busca cambiar el concepto de seguridad mundial y contempla reducir hasta un tercio las ojivas nucleares de su país, pero que exigirá una complicada negociación con Rusia. “Podemos forjar un nuevo marco internacional para el uso pacífico de energía nuclear y para controlar la nuclearización que buscan Corea del Norte e Irán”, dijo Obama en un discurso en la Puerta de Brandeburgo de Berlín, 50 años después del memorable discurso que pronunció John F. Kennedy en ese lugar. Frente a uno de los símbolos del mundo dividido durante la Guerra Fría y en el acto culminante de su primera visita a Berlín como presidente desde su llegada al poder, en 2008, Obama subrayó la necesidad de “seguir avanzando” hacia un “mundo más seguro y en paz” . La reducción se realizará si Rusia está dispuesto a hacer lo mismo, enmarcada en el objetivo de “superar las posiciones nucleares de la Guerra Fría”, explicó el mandatario demócrata . El recorte –de avanzar la propuesta estadounidense– se aplicará sobre la cifra que resulta del Nuevo START, el acuerdo de eliminación que Obama firmó con Moscú durante su primer mandato, entre 2008 y 2012. La respuesta del presidente ruso, Vladimir Putin no se hizo esperar: “No podemos permitir que se altere el equilibrio del sistema de disuasión estratégica o que se reduzca la eficacia de nuestras fuerzas nucleares”, aseguró en San Petersburgo. La respuesta del líder del Kremlin confirmó las previsiones que anticipaban que la propuesta implicaría un camino de complicadas negociaciones entre las principales potencias militares. Para los analistas, Obama está pidiendo colaboración a un exenemigo en la Guerra Fría que no ha demostrado la menor disposición a aceptar el pedido. Bruce Blair, de Global Zero, un grupo internacional que intercede a favor de la eventual eliminación de las armas nucleares, dijo que negociar un nuevo tratado con Moscú sería “prácticamente una sentencia de muerte al control de armas’’ en parte porque también existe una oposición fuerte en el Senado de EE.UU. a realizar más reducciones a las armas nucleares . La senadora republicana Kelly Ayotte ya calificó al plan como “equivocado y peligroso’’. El gobierno ruso tiene poco interés en involucrarse en negociaciones de armas nucleares bajo términos que favorecen a los estadounidenses, a saber: que las reducciones incluyan una gran cantidad de misiles nucleares rusos dentro del rango de aliados de la OTAN, como la República Checa. Los rusos además quieren incluir a otras potencias como China y Gran Bretaña.


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