Obras y cargos gaseosos
Panorama de río negro
Un intento fallido sería un peligroso traspié político. El gobernador Weretilneck aceptó concluir las 3.000 viviendas que ejecutan los municipios con planes nacionales. La mayoría está paralizada por desfinanciamiento de las constructoras, que empezaron con los despidos, y, aún sus promesas, Nación no inició el envío de fondos.
El gobernador tolera –por ahora– incumplimientos, pues prioriza su vínculo nacional. El círculo presidencial reconoce su colaboración y valoró que no presentó amparos contra el tarifazo de gas. Aún así, la provincia no percibió todavía el anticipo de 25 millones para iniciar las 600 viviendas del IPPV, adjudicadas en septiembre. Interior había prometido ese aporte para la tercera semana de mayo.
Si todo sale bien, la conclusión de las viviendas de los municipios ofrecería un programa propicio a Weretilneck: el corte de cintas y el abrazo al electorado. Ese contacto logrado el año pasado con sus fondos petroleros. Ya no están.
Según los registros, las partidas asignadas hoy para obras triplican a sus similares del 2015, pasando de 450 millones a 1.200 millones a abril. Esa contabilidad no existe en la construcción real. ¿Qué ocurre? El año pasado faltaban los trámites, si bien estaban los recursos. Ya finalizados, hoy escasean los fondos y eso explica la baja ejecución.
Nación no desentona. Poco ha usado de sus previsiones para construcciones. Río Negro advirtió que se retiraría de la recuperación de los planes municipales por los obstáculos expuestos, especialmente cuando Viviendas sugirió que debía aportar recursos para sus finalizaciones. Eso se aclaró, pero las inconsistencias continúan.
Hay zozobras en los intendentes. Algunos llegaron a Buenos Aires y lograron tratos diferenciados (Viedma, Choel Choel, Fernández Oro y Cipolletti). Otros reaccionaron individualmente: el serrano Nelson Iribarren rescindió el contrato con la constructora de 40 viviendas cuando ella despidió a sus trabajadores. También hay otras realidades: el cipoleño y macrista Aníbal Tortoriello logró envíos de Nación y atesora –en un plazo fijo– los fondos faltantes.
Se combinan demora, urgencias y favores direccionados para explicar esas respuestas aisladas que contrastan con la propuesta cesión al IPPV para concluir con sus viviendas. El interventor Jorge Barragán acordó un reordenamiento con Viviendas y, según ese último diseño, Nación –cuya misión se asignó al coordinador provincial, Juan Martín– requerirá a los intendentes que rescindan contratos con las constructoras y, luego, se formalizará un convenio de recuperación en favor del IPPV, con la preservación de las mismas empresas. Nación evalúa excepciones y denuncias para los expedientes anómalos, que reflejan exagerados desfasajes entre lo construido y lo cobrado.
El equilibrio y la garantía en la conclusión de esas unidades habitacionales ya conforman un camino conjunto de Nación y Río Negro.
El gobernador mira el cuadro nacional y espera un tiempo mejor. Prepara las finanzas para julio, con un cronograma desdoblado. Primero, sueldos, y, “después del 10”, aguinaldos. Su gabinete está en otra cosa. Siempre hay rencillas, alentadas por ese espacio carente de jerarquías que Weretilneck ideó para su gobierno. Persisten los dobles comandos, y cada tanto hay colisiones inexcusables. La última recayó en Salud: la rebeldía de la subsecretaria de Recursos Humanos, Jimena Pesquero, llegó al ministro Fabián Zgaib y el conflicto, otra vez, requiere la intervención del gobernador. Hay una derivación: Pesquero es la esposa del secretario general Matías Rulli.
Habrá otras escaramuzas, en otros ámbitos. Ninguna traiciona nada si consuma una política donde prevalece la desconfianza y el mando gaseoso, siempre renovando la hegemonía política del gobernador. Claro, pierde la gestión.
Los planes de viviendas de ejecución municipal siguen paralizados, y ya hay despidos.
Nación no concluye con la cesión al IPPV y
Río Negro está en el problema.
Weretilneck mira el cuadro nacional y prepara las finanzas para julio con un cronograma desdoblado.
Su gabinete renueva rencillas.
Datos
- Los planes de viviendas de ejecución municipal siguen paralizados, y ya hay despidos.
- Nación no concluye con la cesión al IPPV y
- Río Negro está en el problema.
- Weretilneck mira el cuadro nacional y prepara las finanzas para julio con un cronograma desdoblado.
- Su gabinete renueva rencillas.