Opiniones de estadounidenses que viven en la isla
LA HABANA.- Rena Pérez es estadounidense, tiene 80 años y hace 56 que vive en la isla con su compañero cubano. Hoy observan los nuevos pasos diplomáticos de acercamiento “felices… y preocupados”. “Faltan 700.000 viviendas aquí, alguien va a hacer dinero en su reconstrucción. Estados Unidos quiere ganar dinero y lo hará”, dice. Por eso teme que lo que hace “hermoso” a este país desaparezca. La misma incertidumbre tiene Pasha Jackon. Este californiano vive en Cuba desde hace seis años y se beneficia de una beca en la Escuela Latinoamericana de Medicina: “Sinceramente, no sé lo que va a cambiar la apertura de la embajada. Pero tengo esperanzas”, confía. “Ser pobre en Oakland (California), donde vivo, es estar enfermo”, mientras que “Cuba es un país pobre, pero sin drogas ni otros problemas”. Admite que le encantaría importar el modelo de cobertura “universal de salud” a su país. Conner Gorry, neoyorquina que vive en la isla desde 2002, dice que “el izamiento de nuestra bandera no significa nada para mí, mientras que mi familia no pueda venir legalmente” a Cuba. Es porque sólo 12 categorías de ciudadanos estadounidenses pueden viajar (artistas, deportistas, académicos, periodistas…).
LA HABANA.- Rena Pérez es estadounidense, tiene 80 años y hace 56 que vive en la isla con su compañero cubano. Hoy observan los nuevos pasos diplomáticos de acercamiento “felices... y preocupados”. “Faltan 700.000 viviendas aquí, alguien va a hacer dinero en su reconstrucción. Estados Unidos quiere ganar dinero y lo hará”, dice. Por eso teme que lo que hace “hermoso” a este país desaparezca. La misma incertidumbre tiene Pasha Jackon. Este californiano vive en Cuba desde hace seis años y se beneficia de una beca en la Escuela Latinoamericana de Medicina: “Sinceramente, no sé lo que va a cambiar la apertura de la embajada. Pero tengo esperanzas”, confía. “Ser pobre en Oakland (California), donde vivo, es estar enfermo”, mientras que “Cuba es un país pobre, pero sin drogas ni otros problemas”. Admite que le encantaría importar el modelo de cobertura “universal de salud” a su país. Conner Gorry, neoyorquina que vive en la isla desde 2002, dice que “el izamiento de nuestra bandera no significa nada para mí, mientras que mi familia no pueda venir legalmente” a Cuba. Es porque sólo 12 categorías de ciudadanos estadounidenses pueden viajar (artistas, deportistas, académicos, periodistas...).
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