Orlando y el fútbol
El capitán del seleccionado de fútbol de Estados Unidos, Michael Bradley, portó en los cuartos de final de la Copa América un brazalete con la bandera del arcoíris y la leyenda One nation (una nación), en homenaje a las víctimas de la masacre de Orlando.
Si hay un campo de juego minado por el odio a la homosexualidad es el del fútbol.
Si descendiste, para la hinchada fue por puto, el rival que pide tarjeta es maricón, se la come, el árbitro que cobra es culo roto y, si el equipo falla, para los periodistas faltó huevo. El machismo es un jugador de toda la cancha.