Otro ataque de desconocidos a una escuela cipoleña

Es la segunda vez que ocurre en poco tiempo. La escuela Nº 338 sufrió roturas de 14 vidrios, mampostería y otros elementos del interior. Piden mayor seguridad en los alrededores.

CIPOLLETTI (AC).- La comunidad educativa de la escuela 338 no gana para sustos. Robos, ingreso de desconocidos en muchos casos presumiblemente alcoholizados, rotura de vidrios, de machimbrado y de luces externas, están planteando un panorama desolador y generando un problema que por ahora no tiene respuesta de parte de la autoridades del Consejo Provincial de Educación.

La escuela está ubicada en calle Firpo, en la zona de las 1.200 Viviendas, al norte de la ciudad.

Su directora es María del Carmen San Juan y el presidente de la cooperadora Reynaldo Salazar.

Algunos vecinos, y Salazar, por separado, comentaron ayer las dificultades que soporta el establecimiento, relativamente nuevo, porque tiene 10 años, pero que se halla jaqueado por inconvenientes producidos por desaprensivos sujetos, mayores y menores.

La policía del sector está en conocimiento del caso y pese a esporádicas vigilancias, porque la jurisdicción es muy amplia, la situación no ha podido ser revertida y más aún, se complica.

La escuela cuenta con un portero que cumple un horario de 0 a 6 sólo los días hábiles.

Y la casa donde habitaba el anterior portero, y después un maestro, fue robada en dos ocasiones, por lo que el docente la abandonó y ahora está ocupada por intrusos, lo que ensombrece aún más el panomama porque impide que allí pueda vivir un encargado de vigilancia permanente o un trabajador de la educación que también esté alerta sobre la presencia de intrusos.

El sábado se produjo la destrucción de 14 vidrios y días antes un robo en el interior del establecimiento, donde los amigos de lo ajeno se alzaron con una multiplicidad de elementos y con todos los cortinados.

El año pasado también destrozaron el chapón de ingreso de uno de los depósitos y hurtaron herramientas clave para la actividad escolar, y quisieron hacer lo propio forzando la puerta del otro depósito -se rompió parte de la pared inclusive- pero por suerte no pudieron ingresar.

En el patio externo fueron colocados dos arcos de fútbol para los alumnos, pero desconocidos saltan el alambrado e invaden el lugar, lo que inquieta a las autoridades escolares, porque además se ha detectado que en el predio escolar se consumen bebidas alcohólicas.

La clave está en la construcción de un cerco perimetral, que tendría un costo de unos 4.000 pesos, aunque cuando se solicitó apoyo, desde Educación se adujo falta de presupuesto.

También se está evaluando el funcionamiento del nuevo portero, en cuanto al horario, actividades y demás, porque se estarían intentando algunas variantes para garantizar más seguridad al establecimiento.

Un dato revelador: las luces externas están protegidas y son a prueba de alta resistencia. Pese a ello las rompen a gomerazos utilizando tuercas como proyectiles.

Si todo sigue así, cuando comience el ciclo lectivo la inseguridad se trasladará a los escolares.


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