Cómo se gestiona la administración municipal en la capital de Vaca Muerta

El municipio añelense tiene en carpeta la mejora de toda la infraestructura. El jefe comunal, Fernando Banderet sostuvo que fueron muchos años de atraso en los servicios básicos que se encamina a revertir.

El jefe comunal habló de la situación actual del municipio. (Foto: Gentileza)

En Añelo, la comunidad observa las obras de infraestructura que les permitirá mejorar su calidad de vida, mientras el incesante tránsito de vehículos que motoriza la industria hidrocarburífera con Vaca Muerta como eje, no se detiene. La llegada de los servicios esenciales como el gas natural, el agua y el saneamiento son los ejes sobre los que trabaja el municipio.

El intendente Fernando Banderet, sostuvo que logró equilibrar las cuentas municipales y, planifica las diferentes obras que eran imprescindibles para la población permanente y quienes la habitan temporalmente.

El jefe comunal añelense habló con Diario Río Negro de la tarea diaria, que le insume la mayor carga horaria de su día. «Empiezo a las 7, recorriendo sectores y, a veces, son las 10 de la noche y seguimos acá», dijo.

Su mandato transita el tercer año, pero recién en 2025 lo puede señalar como «clave» porque pudieron pasar de «ser un municipio deficiente a tener un pequeño superávit que nos generó casi $ 233 millones, pero una inversión pública de más de $ 9 mil millones».

En este escenario remarcó la importancia para el municipio de haber podido encarar obras públicas con fondos propios y se repite en este 2026. Banderet dijo que le imprimió a la localidad que tiene 12 mil habitantes permanentes y «una población flotante de 60 mil», un cambio de «360° en materia de infraestructura», según señaló.

Con la obra hídrica terminada entre las calles 6 y 14, el entorno se prepara para convertirse en un nuevo paseo peatonal. (Foto: Municipalidad de Añelo)

Avanzaron en el tendido de servicios básicos con el sistema de red cloacal. «Teníamos casi todo el casco viejo, al sur y al norte de la Ruta 7, sin servicios. Pudimos llegar al saneamiento que era una de las prioridades de gestión», describió. Había dos proyectos que quedaron pendientes y comenzaron a trabajar para vincular al sector privado.

Mediante un acuerdo con las empresas TSB, Pecom, y el propio municipio, se avanzó con la obra. La primera compañía proveyó la cañería, las cámaras y tapas, la segunda aportó la maquinaria, topografía, y parte de la cañería troncal, mientras que la comuna puso la mano de obra para ejecutarla. «Nos quedan algunas manzanas para cerrar el 100 % del anillado, en especial en sectores de La Esperanza y La Herradura«.

En el caso de la zona donde se levanta el barrio Vialidad y un hotel, se avanzó con el saneamiento porque el 100 % fue financiado por unos desarrolladores. El desafío ahora es la zona de La Meseta, donde carecen del servicio y los vecinos deben tramitar el desagote de los pozos.

El intendente Fernando Banderet junto a los operarios municipales. Foto: Gentileza

Mejorar la circulación


La pavimentación es otro de los ejes a resolver. Las arterias, en los días de lluvia, se tornan un lodazal y se vuelve dificultoso para peatones, ciclistas y conductores. El municipio planificó el plan de asfalto y que se avanza en anillos que permitan utilizarse para unir un sector con el otro.

Al sur de la ruta 7, en el tramo que va desde la calle 24 hasta la 6 quedará “totalmente pavimentada”, mencionó. El objetivo es llegar a fin de año con 5 kilómetros lineales, que se rán de 50 cuadras aproximadamente.

En los próximos días, avanzará la pavimentación en la calle Jaime de Nevares que funciona como colectora de la Ruta 7, en toda su extensión. “Esto cambia totalmente en los días de lluvia que se vuelven intransitables. Hoy tenemos esos corredores de asfalto que podemos tomar y nos brinda seguridad al peatón, al ciclista y al automovilista”, apuntó.

Las tareas en la calzada de la Ruta 7 permiten mejorar el tránsito. (Foto: Gentileza. archivo)

El acceso al gas natural


La planta reguladora de gas inaugurada en La Meseta, con un ducto nuevo permitió pasar de 15 mil a 150 mil metros cúbicos para proveerle a la comunidad. La obra le dio capacidad para proveer de gas al vecino, comercios y a la industria.

“Logramos generar una obra de infraestructura básica pensada en el Añelo de acá a 10 años, para 40 o 50 mil habitantes a futuro. Esa es la tranformación”, sostuvo.

Entre 2024 y 2025 consolidaron el anillado para más de 700 familias en ese sector.El tema es que continúa el crecimiento. El jefe comunal sostuvo que de haberse mantenido esa población, hoy el 80 % de los vecinos tendrían acceso al servicio. Hoy son más de 1.000 las familias que requieren el gas natural.

Se trabaja junto a Provincia para encontrar la solución. «Una de las preocupaciones que tenemos es llegar al invierno que viene, el 2027 con el gas natural para todas esas familias”, subrayó.


Tarea pendiente: el agua para La Meseta


En 2025 se instaló un nuevo troncal que aumentó la producción. Sin embargo, no fue suficiente. Desde la captación en el río Neuquén, donde está la planta de potabilización hacia la meseta hay cuatro kilómetros de distancia.

Se resolvió captar desde pozos surgentes del río Neuquén y habrá un nuevo ducto. Tendrá una nueva planta potabilizadora exclusivamente para La Meseta. “Nos dará una capacidad de producción mínima de 250 metros cúbicos hora”, dijo. Es para abastecer a 25 mil habitantes en La Meseta”, dijo el intendente. Será una iniciativa privada, con intervención estatal porque se trata de una operadora.