“Prohombre de la democracia”

Por Redacción

Dr. Carlos Santiago Fayt: La presente carta está escrita por Carlos Salvador La Rosa –editor y columnista de Editorial y Opinión en el periódico “Los Andes” de Mendoza–, publicada el 14 de diciembre del 2015 bajo el título “Carlos Fayt, custodio de la democracia republicana”, y tiene como única finalidad que sean divulgados los conceptos vertidos en la misma, ya que los comparto plenamente. Que el cargo que abandonó el viernes pasado lo haya asumido junto con el renacimiento democrático de 1983 ya es mucho más que una mera anécdota. El devenir de la historia ha transformado ese transcurrir de 32 años del Dr. Carlos Santiago Fayt en un fortísimo simbolismo de lo mejor que nos pasó desde que los argentinos asumimos el autogobierno, ¡el aprender a gobernarnos a nosotros mismos! ¡Y vaya si nos está costando! Pero son precisamente hombres como Fayt los que cuando nos sentimos bajoneados por lo poco que creemos haber logrado nos conectan con las cosas trascendentes, las cuales él y unos pocos más vienen sosteniendo con un hilo de continuidad patriótica aún en medio de las más horrendas tempestades. Si el 9 de diciembre fue el día de despedida de la presidenta saliente y el 10 de diciembre el de salutación al presidente entrante, el 11 de diciembre debería convertirse en la fecha de homenaje permanente a un gran hombre republicano de la democracia que desde la Corte Suprema de Justicia de la Nación supo mantener la dignidad de las instituciones aun cuando varias veces muchos miembros de esa Corte claudicaron en esa y otras tantas misiones. Pero fueron sus últimos tiempos los que pusieron a prueba el carácter y la templanza de este hombre, cuando desde la más absoluta de las maldades el poder político de turno decidió acabar con su persona y con su ejemplo tratando de eyectarlo de la Corte a través de las más inescrupulosas maquinaciones de una perversidad pocas veces vista. Se le pidieron pruebas de cordura, se burlaron de su avanzada edad, lo apretaron de todos los modos posibles, lo difamaron todo lo que pudieron. Como en la inquisición, nombraron un comité encargado de su descabezamiento. Un comité dirigido por el más joven de los jóvenes viejos cuya misión fue la de echar a patadas de la Corte al más viejo de todos en edad y más joven de todos en todo lo demás. Sin embargo, la “guillotinadora” y su comité fracasó estrepitosamente en su calumniosa misión. Carlos Fayt le comunicó a la señora presidenta de la Nación, verdadera responsable de la comisión de “guillotinamiento”, que se iría después de que ella se alejara del gobierno, ¡que su papel de preservar las instituciones lo sostendría hasta que se fuera quien más hizo para avasallarlas! ¡Y cumplió! Vaya entonces nuestro homenaje a este prohombre de la democracia, la república y la patria. Silvano Giacolla Caruso DNI 8.119.343 Cinco Saltos

Silvano Giacolla Caruso DNI 8.119.343 Cinco Saltos


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