Quién es quién en el gabinete de Macri
Un breve perfil de Barañao, Aranguren, Aguad y Abad.
NUEVO GOBIERNO
El ministro de Ciencia y Tecnología, José Lino Barañao, quien fue elegido por Mauricio Macri para continuar en su cargo, se destacó como químico biológico en su participación en la clonación de la primera ternera de Iberoamérica y, junto a la gestión kirchnerista, fue portavoz oficial de Tecnópolis e inauguró el Polo Científico Tecnológico.
Barañao es doctor en Química con orientación en Química Biológica, con estudios de posgrado en el Instituto Max Planck en Alemania y en Estado Unidos se perfeccionó en los Institutos Nacionales de la Salud y el M.S. Hershey Medical Center de la Universidad del Estado de Pensilvania.
Además, es investigador principal del CONICET en el Instituto de Biología y Medicina Experimental, director del Laboratorio de Biología de la Reproducción y Biotecnología Animal en uso de licencia, y profesor titular en el Departamento de Química Biológica, en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.
Entre los proyectos más destacados, en agosto de 2002 participó en el equipo que logró el nacimiento de “Pampa”, la primera ternera clonada de Iberoamérica, alterada genéticamente para la producción en leche de hormona de crecimiento humana.
De 2003 a 2007 fue presidente del Directorio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y en 2007 la presidenta Cristina Fernández creó el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, con Barañao a cargo, por lo que, hasta la fecha, es el único ministro en la historia de esa cartera.
Como ministro fue el portavoz oficial de Tecnópolis, la megamuestra de arte, ciencia y tecnología más grande de América Latina, instalada en la localidad bonaerense de Villa Martelli, e impulsó la creación de Tecnópolis TV, el primer canal dedicado a transmitir contenidos de ciencia y tecnología a través del Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre.
En octubre de 2011 inauguró, junto a Fernández de Kirchner, el Polo Científico Tecnológico, un centro donde convergen la administración, la investigación y la divulgación de la ciencia, la tecnología y la innovación en Argentina.
El designado ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, desembarcó en la función pública luego de una larga en el sector privado que incluyó la presidencia de la compañía petrolera Shell en Argentina desde 2003 hasta el 30 de junio de este año.
Nacido en Entre Ríos, el 31 de agosto de 1954 es Ingeniero Químico y se incorporó a Shell Compañía Argentina de Petróleo en 1977 como becario.
Ocupó diversas posiciones hasta ser asignado en 1984 como Economista en la Refinería de Geelong, en Australia.
Retornó al país y desde 1986, ocupó posiciones gerenciales en el sector comercial hasta que en 1995 fue asignado a las Oficinas Centrales en Londres. Coordinó las actividades de los países anglo-parlantes de Africa y posteriormente las de Latinoamérica. En 1997 regresó a Argentina par desempeñarse como Vicepresidente de Suministros y Comercialización. En 2000 fue vicepresidente para los países del cono sur de Latinoamérica y en 2003 fue nombrado presidente de la compañía cargo que ocupó hasta junio de 2015 Aranguren fue el único empresario que enfrentó directamente a la administración de Néstor Kirchner, lo que le valió varios escraches por parte de grupos afines al Gobierno, que incluso llamaron a la población a boicotear las estaciones de servicio de la petrolera.
Fue uno de las pocas empresas que le ganaron juicios al Estado como consecuencia de la controvertida política de precios aplicada por el kirchnerismo.
Uno de los últimos cruces fue con el ministro de Economía, Axel Kicillof, quien lo acusó de haber sido uno de los que fogoneó la devaluación que se produjo en enero de 2014.
El empresario tuvo su reconocimiento público durante el último Coloquio de IDEA que se realizó en Mar del Plata, cuando sus pares admitieron que lo habían dejado sólo frente a los embates del oficialismo.
El cordobés Oscar Aguad, uno de los hombres fuertes del radicalismo en la Cámara de Diputados, fue designado hoy como ministro de Comunicaciones de la administración nacional que encabezará Mauricio Macri a partir del 10 de diciembre.
Aguad, integrante del ala más conservadora del centenario partido, fue uno de los gestores de los primeros acercamientos de la UCR con el PRO en Córdoba, donde Macri finalmente obtuvo uno de las mejores performances el domingo pasado en el ballottage.
Abogado, de 65 años, es diputado nacional desde 2005, estuvo al frente de la bancada radical entre 2007 y 2010 y allí fue designado en el cargo de vicepresidente de la Cámara Baja por dos años.
Aguad, a quienes sus detractores lo identifican como “el milico”, intentó en tres oportunidades ser gobernador de Córdoba -en 2003 y 2011, derrotado por José Manuel De la Sota, y en julio pasado, cuando perdió frente a Juan Schiaretti. Pese a la derrota, Macri reconoció su empeño en el armado cordobés, donde logró aglutinar en un mismo frente al intendente de Córdoba, Ramón Mestre -quien logró la reelección-, a Luis Juez y a Mario Negri. Si bien no logró la gobernación, logró convertir a Córdoba en una de las principales bases de apoyo de Macri para su campaña, quien incluso eligió la provincia para el cierre de campaña de la primera vuelta electoral, donde perdió por solo tres puntos contra el oficialista Daniel Scioli.
Además de su trayectoria legislativa, Aguad cuenta en su curriculum con nueve meses como interventor federal de Corrientes -entre marzo y diciembre de 2001-, en plena efervescencia del final del mandato de Fernando De la Rúa y debió enfrentar causas judiciales por supuestas irregularidades en su administración.
El Ministerio de Comunicaciones será una estructura nueva que, según comentan fuentes partidarias, tendrá un perfil técnico y tendrá a su cargo áreas como el AFSCA, AFTIC, el control de la telefonía y de ARSAT, la empresa del Estado nacional dedicada a brindar servicios de telecomunicaciones a través de una combinación de infraestructuras terrestres, aéreas y espaciales.
Después de participar en diferentes responsabilidades del área económica durante las presidencias de Carlos Menem, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, Alberto Abad retornará a partir del 10 de diciembre a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en su primera participación en un gobierno no peronista.
De 71 años y confeso hincha de Banfield, Abad debió abandonar la función pública en 2008, luego de una abierta dispuesta con quien por entonces era el director general de Aduanas, Ricardo Echegaray.
Las vueltas del destino y la política determinaron que siete años después tenga que resolver la transición en la AFIP con el propio Echegaray.
Pero antes de su participación en la primera etapa del kirchnerismo, Abad tuvo una amplia participación en otros gobiernos de signo justicialista, al punto tal que su inicio en la AFIP fue en 2002 durante la Presidencia de Duhalde.
Con el ex presidente no lo une solamente sus simpatías futbolísticas sino su pertenencia al peronismo bonaerense, que lo llevó también a ser el vicepresidente del holding de empresas del Grupo BAPRO.
Antes de esas actividades, Abad ocupó diferentes cargos en la época menemista, comenzando en la ex Sindicatura General de Empresas Públicas (SIGEP), de la que llegó a ser presidente.
Tras la reforma del organismo en 1994, fue el primer presidente de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y al año siguiente asumió como interventor del PAMI.
En la segunda Presidencia de Menem, Abad secundó a Eduardo Bauzá en la flamante Jefatura de Gabinete de Ministros como secretario de Control Estratégico.
Alejado de la función pública tras su disputa con Echegaray, Abad recaló en el Banco Santander Río como director externo, además de ser un habitual hombre de consulta por su conocimiento de la administración pública nacional del último cuarto de siglo.