Una suelta de globos para recordar a Ludmila

La familia pidió justicia por la joven que murió tras la caída de un ciprés en 2014. El mensaje de su madre y un nuevo proceso judicial para encontrar al responsable.

Por Redacción

Una suelta de globos para recordar a Ludmila

Un puñado de globos blancos fueron lanzados al aire desde el Centro Cívico por familiares y amigos de Ludmila Bejarano, la joven que en 2014 murió al caer un ciprés sobre su auto. Esta tarde se cumplieron tres años de aquella tragedia y sus allegados aún piden justicia.

Viviana Barroso viajó desde Buenos Aires para encabezar el reclamo por la muerte de su hija. “Era una joven con muchos sueños y una vida por delante. Mi única hija”, resumió al recordarla. Explicó que la convocatoria se hizo para pedir que no se olvide el caso de Ludmila y lograr una respuesta.

Explicó que se inició una demanda penal pero ese mismo año los jueces decidieron archivar la causa. Para Viviana fue algo excepcional. A dos meses de la muerte de su hija le explicaron que no había más por investigar.

La causa penal por su muerte quedó archivada el mismo año.
Marcelo Martínez

A mediados del año pasado decidió dar paso a una causa civil patrocinada por el abogado Hugo Juan de Dios. “Se busca una reparación simbólica, un culpable”, detalló el abogado que insistió en que los árboles que se encuentran en la vía pública tienen un responsable. Adelantó que en febrero el municipio deberá contestar la demanda iniciada.

En esa búsqueda de un responsable de la tragedia recordó que en el 2012 el municipio contaba con el presupuesto para la compra de maquinaria necesaria para retirar árboles con riesgo de caída. Incluso reveló que existían comunicaciones entre Parques Nacionales y Parques y Jardines del municipio sobre el peligro latente del viejo ciprés de la calle Del Hurón al 5156.

“Era una joven con muchos sueños”, dijo su mamá.
Marcelo Martínez

Viviana también mencionó que aquel verano se habían quitado algunos árboles de los alrededores. Lamentó la falta de respuestas de la por entonces intendenta María Eugenia Martini: “no les importó nada”, entendió.

Para la mamá de Ludmila la problemática sigue vigente ya que no se prestan los cuidados necesarios en zonas de bosques.

Pasadas las 18 quienes se acercaron con un cartel o portaban una remera con la leyenda “Justicia por Luli”, dejaron que los globos escalaran hasta perderse de vista. “Para tenerla presente y que esto no vuelva a pasar”, gritaron antes de fundirse en un abrazo a la memoria de la joven.

El hecho

La mañana en la que murió Ludmila, el viento soplaba con intensidad con ráfagas que superaban los 80 kilómetros por hora. La joven se despidió de su mamá y salió de su casa para ir a trabajar. Se subió a su auto pero, segundos después, un enorme ciprés se desplomó sobre el vehículo y aplastó a la joven, que murió en el acto.

La chica tenía 19 años y murió en el interior del vehículo que quedó destrozado. El árbol tenía entre 20 y 25 metros de longitud. Sus familiares salieron de la vivienda y no pudieron hacer nada.


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