Regenerar el federalismo





Roberto Fermín Bertossi *

La manda constitucional de promover políticas diferenciadas que tiendan federalmente a equilibrar el desigual desarrollo humano relativo de provincias y regiones, no trascendió en los hechos de lo meramente teórico.


Efectivamente Buenos Aires es la única sede de un recalcitrante manejo político central, burocrático, operativo, fiscal, financiero y comunicativo; también hoy, claramente, de la pandemia nacional del covid-19.


Al respecto, es tan flagrante como denigrante la ausencia irrefutable de ecuanimidad y equidad federal cuanto toda claudicación provincial o local al respecto.


Veamos si no cómo afrontó el Estado nacional el coronavirus en Buenos Aires y cómo en otras provincias proporcionalmente más afectadas y con menos recursos sanitarios, como Jujuy, Chaco, La Rioja, Río Negro, Santa Fe, Mendoza, etcétera.


Obviamente, no olvidamos aquí viejas y amañadas prácticas antifederales reflejadas desde siempre en materia tributaria, de infraestructura, logística; en el valor de tarifas y combustibles, etcétera.


Recordemos que en su obra “Democracia en América”, Alexis de Tocqueville, que escribiera tras visitar aquella joven democracia de Estados Unidos, en sus primeros años, apuntaba que la garantía de la vitalidad y continuidad de aquel régimen político se encontraba en la capacidad de aquella sociedad de autoorganizarse y generar, espontáneamente, pequeñas comunidades promotoras de la defensa de sus derechos.


Por ello en ese país la mayor exigencia a sus políticos es que digan la verdad a su pueblo, y por lo tanto lo que no se perdona es la mentira y el engaño de quien desempeña un cargo público.


Resulta significativo que John F. Kennedy escribiera en 1954-56 la obra “Perfiles del coraje”, reflejando los actos de valor e integridad de ocho senadores, de distintas épocas que se arriesgaron a la impopularidad por decir lo que consideraban la verdad y necesario para el pueblo norteamericano, en vez de caer en la adulación servil, atribuyéndose el papel de servidores del bienestar pretendido, envuelto en falsedades.


Sin pretender establecer ningún paralelismo, regenerar el federalismo argentino con el esencial protagonismo de todas las provincias y de todos los argentinos, nos exige reivindicar esa capacidad de auto organización de la ciudadanía articulando todo freno constitucional a supuestos excesos en Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).


¿Solamente un detalle? A partir de los DNU del Poder central vg, números 325, 355, 367, 714 de 2020 pero, fundamentalmente, ante la publicación del 690/20 que suspendió cualquier aumento y modificación de tarifas de telefonía móvil y fija, Internet y TV paga, desde el 31 de julio y hasta el 31 de diciembre de 2020; esto último nos impregna otra magnitud sospechosa de hondas raíces (en materia de vulnerabilidad privada y cyberespionaje de usuarios) que ha crecido de forma increíble en los últimos tiempos como son los servicios de información del Estado, secretos o no que, con los instrumentos de tecnologías poderosas-satélites, agencias de seguridad y más, pueden interferir todas las comunicaciones, radiales, televisivas, telefónicas, TikTok e Internet para rastrear todo lo que decimos, escuchamos y hacemos, obviamente alarmándose ante palabras “peligrosas” como “libertad, garantías individuales, federalismo, República”.


Tenemos que defender un Estado al servicio del bien común federal, pero también robustecer los mecanismos de defensa y garantía de derechos y libertades individuales, empoderando un federalismo sin abstracciones estatales sacudiendo el protagonismo de provincias verdaderamente autónomas e independientes, para asegurar el fin y el límite de la Administración pública central, cuyo poder tiende y pretende creerse único.


Regenerar “federalismo” es una exigencia ético-moral y republicana de ciudadanía como comunidad de personas libres que creen en lo que comparten con los demás, sin renunciar a las autonomías provinciales ni locales.

*Investigador Cijs/UNC


Comentarios


Regenerar el federalismo