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River se autodestruye

<b>Perdió ante el equipo con peor promedio y fue la tercera derrota seguida en el Monumental.</b>



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FBaires(Foto: &lt;b&gt;En retirada. River dejó la cancha bajo una lluvia de insultos de los propios hinchas tras la inesperada ca&iacute;da ante Olimpo.&lt;/b&gt; )

En un Monumental que ardió de ira nuevamente, el River de Ramón Díaz cayó otro escalón más porque sufrió una dolorosa derrota ante un Olimpo que está en el abismo, luchando por no descender de categoría.

El 1-3 significó además la séptima presentación sin victorias del Millo y desató la furia de su gente, que despidió al equipo con silbidos, insultos y cantando “que se vayan todos…”.

La historia comenzó de una forma y terminó de otra. Es que River se puso arriba en el marcador en el despertar del partido, con un tanto de Giovanni Simeone (reemplazante de Teo Gutiérrez), pero el conjunto bahiense no se bajoneó y lo dio vuelta con tantos de Martín Pérez Guedes, David y el defensor Iván Furios.

River, en su primera llegada, se puso en ventaja con el tanto del hijo del Cholo, quien conectó el centro que envió desde el sector izquierdo el volante Leonel Vangioni, tras una pared con Manuel Lanzini.

La sociedad entre Lanzini y Vangioni, por el sector izquierdo, fue lo poco que ofreció el dueño de casa, con poco juego en el mediocampo, a pesar de contar en cancha con Jonathan Fabbro, quien nunca entró en sintonía y tocó el balón en contadas ocasiones. Es decir, aún sigue en deuda a pesar del esfuerzo que hizo el Pelado Díaz para que llegara al club de Núñez.

Olimpo inició la recuperación, sin ideas claras, pero tuvo más la pelota y sobre el final de la primera etapa, cuando River se conformaba con el 1-0, Pérez Guedes sacó un fuerte remate con pie derecho, tras un despeje de la defensa `millonaria` y empató el partido, con una floja reacción del arquero Leandro Chichizola, que sustituyó al lesionado (y figura siempre) Marcelo Barovero.

derrota y enojo

En la segunda parte, River, ya sin Fabbro por Juan Carlos Menseguez, no mejoró su producción futbolística, envió centros al área y le permitió a Olimpo animarse con una victoria que llegó con goles de Furios (de cabeza, tras un tiro libre) y de Vega (remate con pelota parada que pegó en la barrera y descolocó a Chichizola).

Desde entonces, con el nivel exhibido ante el equipo de peor promedio y ascendido en esta temporada, la realidad en la tabla de posiciones (acumula 17 unidades), los últimos resultados adversos (no gana desde la novena fecha, 1-0 ante Lanús, y de local no lo hace desde la octava jornada, 1-0 vs. All Boys), el público silbó a sus jugadores.

Además, entonaron los clásicos “¡qué se vayan todos, que no quede, ni uno solo!” y “¡jugadores, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie”, que se hacen presente cuando el rendimiento no es óptimo.

El Millonario, que acentuó su crisis futbolística e institucional a pocas semanas de las elecciones, acumuló la séptima derrota en el certamen y la tercera consecutiva de local. Además, también se quedó sin la ilusión de la Copa Sudamericana, de la que fue eliminado a manos de Lanús.

En la próxima fecha animará el clásico contra Racing y no contará con el defensor Jonathan Maidana, quien acumuló la quinta tarjeta amarilla.

Por su parte, Olimpo, consiguió su tercera victoria (incluida la goleada 3-0 ante Boca, de local, por sexta fecha), reúne 14 unidades y en la próxima jornada recibirá a Rosario Central.


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