Se canceló toda la deuda con el FMI y las reservas

Se pagaron los u$s 9.500 millones

El gobierno argentino canceló ayer por anticipado la totalidad de su deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por unos 9.500 millones de dólares, confirmó la ministra de Economía, Felisa Miceli.

El pago implica que el nivel de reservas del Banco Central bajó de 28.045 millones de dólares antes de la cancelación, a 18.500 millones de dólares tras el pago.

Por otra parte, se aseguró que el gobierno no está pensando reabrir la negociación de la deuda con tenedores que quedaron fuera del plan de canje de la deuda externa. Una «alta fuente» del gobierno afirmó que «el gobierno no analiza elevar una propuesta a quienes tienen en su poder bonos por alrededor de 20.000 millones de dólares».

Los llamados «holdouts» son los tenedores de bonos que decidieron no ingresar al canje de deuda realizado por el gobierno, que registró una adhesión superior al 76 por ciento.

Si bien Miceli destacó que «Argentina recupera su autonomía», ratificó que el país seguirá perteneciendo al FMI.

«Argentina seguirá siendo miembro del FMI y (como tal) va a bregar para mejorar la arquitectura financiera internacional y fortalecer la idea que el organismo cumpla el rol para el que ha sido creado, que es ayudar a los países a compensar sus desfases en balanza comercial, a recomponer sus reservas», precisó.

El pago fue realizado con reservas de libre disponibilidad del Banco Central, equivalentes a casi un tercio del total, de 28.000 millones de dólares. «A las 13:30 se ha cumplimentado el pago», precisó el presidente del Banco Central, Martín Redrado, en la rueda de prensa.

Redrado aseguró que la entidad «ha hecho la operación más importante y más compleja de sus 70 años de historia, por la cantidad de operaciones, de actores involucrados y por el tiempo récord» en que se realizó.

Redrado explicó que el pago se realizó mediante la transferencia a 16 cuentas de bancos centrales de distintos países y accionistas del FMI, con reservas que el BCRA tenía en el Acuerdo de Basilea y en su cuenta en el Fondo.

La deuda con el Fondo se evalúa en Derechos Especiales de Giro (DEG), una unidad de cuenta del organismo fijada en base a una canasta de monedas conformada por yenes, libras esterlinas, dólares y euros.

El funcionario precisó que se pagaron 6.656 millones de DEG, equivalentes a los 9.530 millones de dólares.

Según Redrado, «al comenzar este martes, Argentina tenía reservas por 28. 045 millones de dólares. Al final del día, tiene 18.500 millones de dólares», explicó, pero aseguró que «es más de lo que tenía Argentina a finales de 2004.

La impactante decisión había sido anunciada por el presidente Néstor Kirchner el 15 de diciembre pasado, tras mantener ríspidas relaciones con el FMI al que acusó de ejercer presiones para imponer medidas contrarias a la política económica argentina, aunque el gobierno pagaba puntualmente sus obligaciones al organismo multilateral.

Kirchner difundió la iniciativa días después de que Brasil adoptara idéntica decisión.

Brasil y Argentina, los socios mayores del Mercosur (también integrado por Paraguay y Uruguay) eran también dos de los grandes deudores del organismo multilateral.

Argentina rechazó las últimas exigencias de la entidad como el aumento de las tarifas de los servicios públicos y la revaluación de la moneda local.

El gobierno había anunciado el 15 de diciembre que el adeudo con la institución sumaba 9.810 millones de dólares, pero a finales de 2005 realizó un pago por unos 280 millones de dólares.

El Banco Central recibirá a cambio de girar los fondos una Letra intransferible a 10 años de plazo en dólares que no podrá ser negociada y sólo servirá para equilibrar el balance de la entidad, precisó Redrado.

Los analistas consideran que Argentina quedará en posición financiera más vulnerable al apelar a un tercio de su reservas para realizar la cancelación, aunque otros estiman que le dará mayor independencia. (AFP/DyN)

Una medida que tiene más de una interpretación

Distintos referentes políticos y económicos opinaron ayer acerca de la cancelación que el gobierno nacional formalizó de la deuda con el FMI.

Claudio Loser, ex jefe del Departamento Occidental del FMI, aseguró que la Argentina realizó el pago en forma apurada». El economista argentino que durante varios años manejó la relación del organismo con el país, dijo que la Argentina «queda en una posición más vulnerable» tras reducir sus reservas internacionales en más de 8.000 millones de dólares.

Ricardo López Murphy, Recrear: «El pago fue una excusa para estar obligados a aplicar una política más estricta. Es como comprarse un traje un número más chico para obligarse a adelgazar.

«Creo que no debió adelantarse el pago de la deuda.

Está bien que se pague, pero me parece mal que se pague más en forma anticipada. En todo caso, se debió cancelar la deuda más cara, no las más barata».

Por su lado el empresario de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, dijo conocer «los errores de conceptos del FMI porque tuvimos que negociar cuando fui ministro de la Producción». «Si pagamos es porque no hicimos caso a sus recomendaciones» señaló De Mendiguren.

En tanto, el ex presidente del Banco Central y asesor del Banco de Inglaterra, Mario Blejer, definió como «buena» la decisión y consideró que la medida generó una «reacción positiva en Europa» por considerar que el país «cumple con sus compromisos».

El economista de FIEL, Daniel Artana, afirmó que «desde el punto de vista económico, el pago total de la deuda al FMI no cambia nada» y opinó

que el Gobierno «ha hecho un show marketinero».

El economista Eduardo Curia sostuvo que «se radicalizó la estrategia de desendeudamiento lo cual es bueno y afín al modelo de desarrollo».

«El uso de reservas del BCRA supone que quedamos un poco expuestos en ese frente y por eso es esencial la continuidad del superávit», señaló.

Para la diputada Elisa Carrió es «un inmenso error» porque se trata de «un acto innecesario de disponibilidad de todas las reservas del país». Según Carrió «esto determina que la Argentina quede en una situación de vulnerabilidad interna absolutamente innecesaria».

«Si nosotros pagábamos en tres cuotas, en tres años, nos quedábamos con las reservas y nos asegurábamos en lo interno» afirmó Carrió al tiempo que sostuvo: «el Presidente dice que ganamos independencia y no es cierto».

Ratifican que no habrá cambios tributarios

El titular de la AFIP, Alberto Abad, ratificó ayer que en el curso de este año «no se prevén modificaciones impositivas», y por lo tanto, tampoco se estudia la posibilidad de subir el piso del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, tal como anunció ayer la ministra de Economía, Felisa Miceli.

«El Gobierno presentó un proyecto de Presupuesto que es el que va a regular todo el accionar económico y social y no se prevén modificaciones impositivas», afirmó.

Ante ese panorama, el funcionario reiteró que una posibilidad de incluir nuevas deducciones en ese impuesto es el blanqueo del personal que realiza tareas de limpieza en el hogar.

«El blanqueo del personal doméstico permite, en alguna medida, mejorar el mínimo no imponible porque se pueden deducir hasta 4.020 pesos de impuestos a las ganancias por los aportes que se hagan y por las remuneraciones que se paguen», señaló el funcionario.

Abad subrayó que «éste sería uno de los mecanismos para mejorar la posición respecto de Ganancias, ya que no se prevén bajas del mismo de carácter generalizado».

El titular de la AFIP señaló que las cartas que se están enviando a los eventuales contribuyentes «son de invitación» y resaltó que para el Gobierno «este proyecto es estratégico porque estamos hablando de casi 1 millón de personas que están trabajando y no tienen derecho ni a la jubilación ni a la obra social».

«Para que esto se pueda instrumentar lo primero que hay que hacer es divulgarlo, por lo tanto el objetivo es mandar este tipo de cartas, hacer folletería, publicidad en la vía pública y aprovechar el espacio que los medios nos brindan», comentó. (DyN/Télam)

Al The New York Times le preocupa el giro de 'K'

El prestigioso diario estadounidense The New York Times dejó traslucir preocupación en su visión sobre la Argentina y el rumbo del gobierno de Néstor Kirchner, al afirmar que mientras paga la deuda con el FMI «acumula poder» y cuestionó el «giro a la izquierda» de su política exterior.

En una nota de tapa, el periódico menciona el pago al Fondo como uno de los «varios signos recientes que muestran al presidente Néstor Kirchner concentrando más poder en sus propias manos y girando su gobierno hacia la izquierda».

En cuanto a la política de precios del Gobierno, indicó que «los economistas dicen temer que sean un preludio de controles más sistemáticos». Señaló además que «crecen las quejas de presión oficial sobre los medios de prensa» y mencionó el polémico proyecto para reformar el Consejo de la Magistratura que, tal como recordó, «grupos de derechos humanos y partidos opositores aseguran que busca darle a Kirchner mayor control sobre las nominaciones judiciales».

«También ha habido un cambio notable en las actitudes de política internacional -abundó El New York Times-. Las relaciones con Estados Unidos en los '90 eran tan cercanas que el entonces presidente Carlos Menem las llamó 'carnales'. Pero Kirchner se ha movido en la dirección contraria, buscando el abrazo del líder venezolano», Hugo Chávez, advirtió. El artículo recordó que «hace cuatro años, la economía argentina estaba postrada y su política era un caos», pero los tres años consecutivos de crecimiento le permitió a Kirchner gozar de alta estima en la sociedad. Atribuyó esa popularidad también a que, en sintonía con Kirchner, «muchos argentinos creen que el FMI es responsable de las políticas que llevaron a la crisis de 2001 y luego dejó al país que se recuperara por sí mismo».


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