Opinión
Domingo Cavallo consiguió primero domar el potro inflacionario y de inmediato avanzó con un programa de reformas. Con Milei la secuencia es al revés. No le será fácil a Caputo explicar al FMI cómo sostendrá el esquema reforma-estabilización en un escenario de alta fragmentación en el Congreso y otro judicial lleno de incógnitas.