Tras la devaluación, los alimentos subieron un 114%

Las alzas más importantes en Río Negro corresponden a carnes, aceite y leche. Además, el índice de precios de 2005 fue del ocho por ciento, pero hubo aumentos de hasta el 40 %.

Por Redacción

VIEDMA (AV).- Los precios de los principales alimentos crecieron en Río Negro un 114 por ciento en los últimos cuatro años de pos-devaluación. No existe en Río Negro registro de la inflación, pero en Viedma se mantiene un relevamiento mensual de precios de un centenar de productos y servicios. Esa documentación oficial permitió comparar precios y ratificar las principales subas entre diciembre de 2001 e igual mes de 2005. Un análisis de «Río Negro» acotado a la evolución de los precios en una decena de alimentos básicos arroja un alza del 114 por ciento, encabezados por aceite, carnes, leche y azúcar.

Salvo excepciones, las remuneraciones en las principales actividades económicas no lograron igual crecimiento. Por caso, la mayoría -como los sueldos en el Estado y en la actividad turística- lograron subas que oscilaron entre el 50 y 60 por ciento. De hecho, el haber medio en el Estado ronda los 1.050 pesos cuando a fines del 2001 era de 650 pesos, arrojando un aumento de algo más del 60 por ciento. Los trabajadores del sector frutícola accedieron a incrementos del 100 a 110 por ciento.

El índice de precios en Viedma en el año 2005 fue del 8 por ciento aunque en un cruzamiento de los valores de diciembre de 2004 e igual mes del año pasado se detectó el 40 por ciento en los huevos y 22 po ciento en las carnes.

Mientras tanto, los viedmenses quieren la intervención del Estado frente al incremento de los precios, según un reciente relevamiento realizado en la capital provincial (ver aparte)

Estadísticas y Censos de Río Negro releva mensualmente la evolución de precios de un centenar de productos y servicios. Este estudio -que se cumple en Viedma- no conlleva una ponderación de cada artículo según su importancia en el consumo del grupo familiar sino que sólo arroja un índice de precios al consumidor que es promedio del cambio del valor. Así, un dato aportado por Estadística es «la evolución acumulada» de los 100 artículos a los cuatro años de la devaluación (enero 2002/diciembre 2005), que arroja algo más del 95 por ciento.

 

Un impacto real

Este análisis local del índice de precios no refleja un impacto real a partir que traduce una misma evaluación para todos los artículos.

Una marcada suba o baja en un producto -como ocurre en los estacionales- determina modificaciones importantes en el promedio o índice de precios, excluido de toda ponderación de la utilidad y valor del artículo en el consumo familiar.

Al margen de esta aclaración, el sondeo de Estadísticas es importante para la comparación detectar la evolución real de ciertos precios.

Así, «Río Negro» comparó productos. Ese cruzamiento de valores ratifica que las mayores subas se dieron en los alimentos básicos, entonces los más perjudicados fueron los que menos ganan. Esta conclusión es evidente ya que las familias con menores recursos destinan una proporción mayor o casi todo su ingreso a la compra de los principales alimentos.

En Viedma, el índice en el año 2005 fue del 8 por ciento pero el cruzamiento de los valores expone alzas del 40 por ciento en los huevos, 22 por ciento en las carnes y 18 por ciento de la leche.

El permanente crecimiento de los precios de los lacteos y las carnes vacunas explica la preocupación del gobierno nacional en ratificar acuerdos con los proveedores para controlar esos valores.

El incremento en el 2005 de la leche y las carnes no fue una reacción aislada, pues ambos alimentos lideran las alzas post-devaluación: la leche el 130 por ciento y las carnes -considerando los cortes de asado, picada, aguja y nalga- creció un 129 por ciento.

Otros artículos de primera necesidad -como aceite, azúcar, harina y pan- reflejaron en el 2005 una evolución por debajo del índice del 8 por ciento.

Sólo se puede decir que esos alimentos se amesetaron después de fuertes subas que queda reflejada en analizar los precios entre diciembre de 2001 y diciembre de 2005. Esos productos lideran el ranking de alzas en ese período, el aceite con 143 por ciento, el azúcar el 131 por ciento y el arroz con el 122 por ciento.

Los que más aumentaron

Estos son algunos de los alimentos que más aumentaron en los últimos años. Los valores y productos fueron obtenidos de cada relevamiento mensual que en Viedma realiza Estadísticas y Censos. Se establecieron promedios en los grupos de artículos.

• El aceite de un litro y medio, por ejemplo, pasó de $ 2,51 en diciembre de 2001 a $ 6,11 en el mismo mes de 2005. La suba fue del 143 por ciento.

• El kilo de azúcar pasó de 0,71 ctvos. a $ 1,65 en el mismo período de cuatro años. El aumento fue, en este caso, del 131 %.

• La leche también se disparó. Fue de 0,99 en 2001 a $ 2,27 en 2005. Una suba del 130 por ciento.

• El kilo de pollo pasó de $ 2,67 a $ 5,54 en cuatro años. Un aumento del 107 por ciento.

• Finalmente el kilo de yerba aumentó 103%. De $ 2, 50 a fines de 2001 hasta $ 5,08 en diciembre de 2005. (AV)

Los viedmenses quieren que el Estado 'haga algo'

Nueve de cada diez viedmenses consideran que el Estado debería intervenir o «hacer algo» en relación al nivel de precios.

En el caso puntual de la capital provincial, el requerimiento se direcciona -según más de un 80 por ciento de los consultados- a la necesidad que las autoridades gestionen la instalación de otro supermercado para fomentar la competencia. En Viedma, sólo está instalada la cadena patagónica La Anónima aunque, en varias ocasiones, se especuló con otras radicaciones, incluso se adquirió un predio céntrico para una opción que nunca se concretó. En Patagones existe un importante supermercado cooperativo.

La fijación de los precios por parte de los supermercados es evidente, ya que ocho de cada diez consultados reconocen que realizan sus compras mayores en estos grandes almacenes.

Un relevamiento de opinión -que realizó un equipo de la presidencia de la Legislatura- aporta datos interesantes según una muestra de 402 consultas, estratificada en sexo, barrios y condición económica.

• Un 84,33 por ciento de los consultados admitió que realiza «las compras de mayor importe en su hogar» en los supermercados y el resto en los «almacenes pequeños». De los asistentes a supermercados, casi el 86 por ciento compra en La Anónima.

• Asimismo, la mitad de los consultados aceptaron que «algún miembro de su hogar percibe vales alimentarios en sus haberes».

• Otro dato contundente: el 92,5 por ciento de los tickets son gastados en los supermercados, según las respuestas de los consultados.

• Luego, el sondeo avanza en la percepción de los entrevistados. En ese sentido, un 93,28 por ciento consideró que «los supermercados locales manipulan los precios, según la fecha del mes (especialmente en la fecha de cobro de los salarios)».

• Otra evaluación: un 84,58 por ciento «cree que los supermercados manipulan variedad de marcas» y un 88 por ciento «manipulan ofertas, según la fecha de mes».

• Un 78 por ciente percibe que «los grandes comercios del rubro alimentos y bebidas en Viedma tienen comportamiento monopólico».

• Finalmente, el trabajo consulta sobre la actitud que debería tener el Estado. Un 88,81 por ciento entiende que «las autoridades locales o provinciales deberían hacer algo respecto del nivel de precios en la comarca» y, además, un 80,10 por ciento considera que los gobiernos «deberían fomentar la instalación de un nuevo supermercado». (AV)


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