Túneles, otra vez
Para quienes equivocadamente creen que Hamás es apenas una “víctima” de la violencia israelí, la noticia debiera conmoverlos. Hamás, una vez más, está construyendo activamente una nueva red de túneles para que sus milicianos, infiltrándose en territorio israelí, puedan realizar allí atentados terroristas. Para eso hay fondos; para paliar las enormes necesidades de su castigado pueblo, no.
Lo que ocurre, como es natural, provoca fuerte ansiedad en las localidades israelíes que están cerca de la frontera con la Franja de Gaza. Y también en quienes, en la propia Gaza, tienen sus viviendas cerca de las entradas de los túneles, porque saben bien y temen que –como en el pasado– puedan ser dañadas por las acciones militares que procuren neutralizar la posibilidad de que esos túneles sean usados para consumar atentados en territorio israelí.
Hamás, no por casualidad, sino por perversidad, ubica la trayectoria de los túneles muy cerca de las viviendas de la población palestina. Sin pensar en las víctimas civiles inocentes que ello generalmente provoca. O, más bien, hasta en procura de que ello ocurra, por razones políticas.
Todos en la zona de frontera entre Israel y Gaza recuerdan vívidamente como, en el 2014, la aparición repentina de trece milicianos armados de Hamás que de pronto emergieron de un túnel a apenas un kilómetro de un kibutz derivó en lo que fuera una invasión militar de Gaza, precisamente para destruir la red de túneles que entonces estaba operativa. Hablamos de 32 túneles, 14 de los cuales penetraban en Israel.
La reconstrucción de los túneles que está en curso ha generado ya 18 muertes entre los operarios palestinos de Hamás responsables de esa labor. Ellas han sucedido en distintos tipos de accidentes.
En el 2014, es oportuno recordar, se destruyeron más de 17.000 viviendas palestinas emplazadas en torno a los túneles como consecuencia de las acciones militares. Sólo unas 4.000 de esas viviendas han sido reconstruidas. Otras 5.000 están siéndolo en este momento, con las dificultades que genera la escasez de materiales de construcción.
Hamás parece incorregible. Y su falta de acuerdo con Fatah (el movimiento palestino que controla, en cambio, a Cisjordania) es una de las principales razones por las que el proceso de paz entre Israel y Palestina está empantanado.
Israel no puede negociar sino con representantes palestinos que estén efectivamente investidos con una representatividad real unificada, lo que hoy simplemente no existe, más allá de la retórica y de las manipulaciones publicitarias.
Mientras tanto, Hamás ha reestablecido la pena de muerte en Gaza, para castigar a quienes “traicionen” sus objetivos.
*Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas
Hamás parece incorregible. Y su falta de acuerdo con Fatah es una de las principales razones por las que el proceso de paz está empantanado.
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- Hamás parece incorregible. Y su falta de acuerdo con Fatah es una de las principales razones por las que el proceso de paz está empantanado.