Una minera deja la tierra contaminada en Bolivia
CHUQUIÑA, Bolivia (AP).- En la aridez del altiplano boliviano pequeñas lagunas de color turquesa asemejan playas paradisiacas, pero son residuos mineros tóxicos que contaminan la tierra, por lo que un grupo de indígenas aymaras se sintieron obligados a rebelarse contra una minera. Los indígenas están molestos porque la multinacional Newmont Mining, con sede en la ciudad estadounidense de Denver, vendió en julio su participación a socios bolivianos y se marchó «sin cumplir su promesa» de compensarles con nuevas tierras, por lo que el miércoles decidieron tomar la mina Kori Kollo a 195 kilómetros al suroeste de La Paz, informó el líder de la protesta Marcial Ojeda.
Ayer iniciaron una negociación con la empresa con mediación del gobierno y suspendieron la toma de la mina «por el momento», dijo Ojeda. Cuando las aguas aturquesadas se secan bajo un sol intenso a 3.750 metros de altitud dejan una costra de sal amarga que el viento esparce esterilizando la tierra. Ningún animal de pastoreo ni pastizal se observan en kilómetros a la redonda.
La empresa Inti Raymi (fiesta del Sol en quechua) fue en los años 90 la mayor productora de oro del país. En 2003 llegó a producir 150.000 onzas de oro. Newmont Mining tenía el paquete mayoritario y lo transfirió a Emirsa que agrupa a sus socios bolivianos, confirmó el director estatal de Minería, Freddy Beltrán. Inti Raymi opera la mina a cielo abierto desde 1985. Voló un cerró y tuvo que evacuar al pueblo de Chuquiña y construir otro cerca. Ahora está concluyendo operaciones pero tiene otras minas de oro cerca de aquí. El caso ha puesto al gobierno de Morales, el primer indígena que gobierna el país en medio del fuego cruzado.