Una urgente reforma al sistema penal
Por Oscar Núñez Olivas
América Latina necesita con urgencia una reforma que descongestione y humanice sus cárceles, en las que unas 700.000 personas, en su mayoría a la espera de juicio, viven hacinadas y privadas de sus derechos básicos, advirtió el jueves en Costa Rica la organización Reforma Penal Internacional (RPI).
La organización no gubernamental, que tiene sedes en Europa, Africa y Asia, anunció la apertura de una oficina en la capital costarricense, desde donde impulsará cambios del sistema penal en toda América Latina, afirmó en conferencia de prensa el director ejecutivo Paul English.
En la región «hay 700.000 personas recluidas en cárceles que sólo tienen capacidad para 400.000, y el 70% de los presos no ha sido enjuiciado», afirmó English.
«Muchos (de los reclusos) esperan juicio por más tiempo que el de la eventual condena y no en pocos casos son encontrados inocentes después de pasar largos períodos en prisión preventiva», señaló.
El director de RPI aseguró que la mayoría de las prisiones en Latinoamérica no cumple con los estándares mínimos a los que los mismos gobiernos se han comprometido y, además del hacinamiento, son escenario de situaciones de violencia, corrupción e insalubridad, que resultan en graves violaciones a los derechos humanos.
En particular señaló la situación de los menores infractores que son separados de sus familias y comunidades y recluidos con delincuentes adultos, por lo que las cárceles se convierten en «grandes universidades del crimen».
«La mayoría de los presos son pobres que han cometido delitos menores para sobrevivir, drogadictos y personas pertenecientes a minorías étnicas», denunció English.
(AFP)