Va en aumento la magnitud de las protestas estatales

Casi tan pendientes como los gobernantes de las operaciones financieras y crediticias, los trabajadores estatales esperan el cumplimiento de los cronogramas de pago. Crece el reclamo.

SAN CARLOS DE BARILOCHE- Los trabajadores municipales y provinciales siguen en pie de guerra porque todavía no cobraron los salarios de agosto y nada saben sobre cuándo estará el dinero disponible.

Las protestas se suceden día tras día, la mayoría de las escuelas y los servicios municipales están paralizados y los gremios intentan involucrar en el reclamo a toda la comunidad.

Argumentan a este respecto que «el perjuicio es para todo Bariloche porque esto agrava la recesión general».

La secretaria adjunta del sindicato de obreros y empleados municipales (Soyem), Graciela Bedini, dijo que una masa salarial mensual de los municipales es de alrededor de un millón de pesos, a lo cual habría que agregar una cifra mayor que esperan percibir los empleados provinciales.

«Necesitamos que la gente nos apoye porque si este dinero no está en la calle, directa o indirectamente lo padece toda la ciudad» señaló.

El viernes trabajadores provinciales, municipales, estudiantes y grupos de padres de distintas escuelas confluyeron en una ruidosa marcha que reunió cerca de un millar de personas en el Centro Cívico.

Traiciones y mentiras

Allí se escucharon fuertes cuestionamientos a los políticos «que nos roban y nos mienten» pero no quedaron a salvo los dirigentes de otros gremios.

También hubo cuestionamientos a los «sindicalistas empresarios» que acuerdan programas comunes con las cámaras empresarias, en alusión al acta de coincidencia para la producción y el empleo firmada por Ovidio Zúñiga y Wálter Cortés, entre otros..

El intendente César Miguel estuvo en Viedma el viernes intentando destrabar el envío de los certificados de deuda (bonos RIO I) por 1.500.000 pesos comprometidos por el gobernador Pablo Verani para saldar la coparticipación atrasada.

Consultado ayer por «Río Negro» el jefe comunal señaló que faltaba un dictamen del área de financiamiento y otro de la fiscalía, los cuales «van a estar presentados recién el lunes a la mañana».

Recién entonces la provincia liberará los bonos y con ellos el municipio acudirá al Banco Río Negro para canjearlos en efectivo y pagar los sueldos.

Según Miguel, la suma disponible será de 900 mil pesos porque la entidad bancaria se cobrará los 600 mil que ya había adelantado.

Con ese dinero espera poner al día a los trabajadores de planta permanente y a los contratados y pagar algo de lo adeudado al personal político, que no cobra desde junio.

En referencia a lo publicado erróneamente por «Río Negro» el viernes, el intendente aclaró que la provincia «todavía adeuda la coparticipación porque no entregó los bonos» y también sostuvo que «los empleados ya cobraron completo el aguinaldo del primer semestre».

Oficinas vacías, comedores cerrados

A medida que el atraso salarial se torna un dato repetido mes tras mes, los empleados públicos se fueron acostumbrando a seguir por los medios las intrincadas negociaciones por obtener fondos.

Todos saben ya cada detalle de las peripecias sufridas por el acuerdo de los RIO I o del crédito del banco Ciudad que fatiga al gobernador Verani.

A lo largo de la última semana el hastío fue creciendo. En los juzgados hubo protestas diarias en los pasillos y las escuelas quedaron semivacías por la retención de servicios.

La dirigente de Unter local Mirta Abdala dijo que tienen pocas esperanzas de cobrar el miércoles próximo, tal como fue prometido en el cronograma de pagos difundido por la provincia.

Reveló que , al menos, aspiran a pasar por los cajeros automáticos el viernes venidero y llegar con algo de dinero en el bolsillo al fin de semana largo.

El municipio, en tanto, está inactivo desde hace dos semanas. La dirigente del Soyem, Graciela Bedini dijo que sienten impotencia porque cuando no está el intendente «no hay nadie con quién dialogar».

La aseveración tiene sustento en el hecho de que Miguel transcurre el último tramo de su campaña sin secretario de Gobierno. Además, agregó la sindicalista, «ningún otro funcionario da la cara».

Al margen del atraso salarial, el impacto de la situación municipal repercute en todos los niveles de la actividad local y lo sufren tanto el empresariado como los vecinos más humildes de los barrios periféricos.

Los primeros se quejan del incumplimiento del municipio en la rendición de los fondos recaudados para el Emprotur.

Esta demora en la derivación de recursos pone en serio riesgo la ejecución de acciones promocionales destinadas a captar turistas de cara el próximo verano.

Las familias más pobres, en tanto, ya asumen como normal la dolorosa rutina de los comedores barriales y los centros infantiles cerrados «hasta nuevo aviso» por falta de dinero.


Adherido a los criterios de
Journalism Trust Initiative
Nuestras directrices editoriales
<span>Adherido a los criterios de <br><strong>Journalism Trust Initiative</strong></span>

Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Ver Planes ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora