Viedma y Regina irán al Patagónico de Teatro

Luego de deliberaciones complejas, la reginense "Casa cerrada" y las obras de Purogrupo Proyecto Kaleu "Un ángel de nariz roja" y "El cerco de Leningrado" fueron seleccionadas.

Por Redacción

ROCA (AR) Anoche, finalmente, se dio a conocer el resultado de la compulsa que los teatreros rionegrinos realizaron en Roca como primera instancia para participar luego en el Regional Patagónico y más tarde en el Encuentro Nacional que se disputará en Salta.

Los ganadores fueron las dos obras de «Purogrupo Proyecto Kaleu» de Viedma «El cerco de Leningrado» y «Un ángel de nariz roja» (ambas dirigidas por Hugo Aristimuño) y la reginense «Casa Cerrada», de «Nuestramérica». Las tres obras irán en igualdad de condiciones al Regional que se realizará en octubre en Neuquén.

Previo a la selección, «Río Negro» conversó con dos de los tres integrante del jurado: Francisco Gimémez y Pablo Otazú, debido a que mariana Sirote que completaba el trío se halaba en ese momento en Neuquén.

Así, los dos jurados explicaron -debido a que este año es diferente a los anteriores, puesto que compiten teatro para niños, teatro para adultos y teatro danza- que «el reglamento dice que hay que seleccionar tres obras, pero una sola es la efectiva y las dos restantes son suplentes, sin importar a qué especialidad teatral pertenece cada una».

Cualquiera de las tres especialidades teatrales va a representar a la provincia. «Por eso tuvimos que tomar cada espectáculo desde el evento para no tener que comparar uno con el otro, porque son incomparables, afirmó el cordobés «Paco» Giménez.

Por su parte, Pablo Otazú, del grupo Libres de Luis Beltrán, que representa a la Asociación Rionegrina de Teatro, admite que el reglamento dice que hay que seleccionar tres elencos que pueden ser de cualquiera de las especialidades que se presentan».

Del Patagónico, que se realizará en Neuquén en una fecha de octubre aún sin definir, también saldrán tres seleccionados para que participen en el Nacional que se realizará en Salta.

«Para no cometer una imprecisión, no se puede ser muy específico en darle puntaje a cosas determinadas», emite Giménez. «Lo importante es que decidimos no dar puntaje por escenografía, por utilería, por maquillaje y todo lo demás, porque hay espectáculos que tienen sólo una ambientación y habíamos visto que por más que un grupo se gaste en vestuario, el vestuario está en función del estilo que se ha utilizado. Por ello, hay una interacción de estos elementos, no se los puede tomar por separado y por otro lado, el que no lo tiene vestuario porque no lo necesita, no puede tener un puntaje en contra, eso sería muy absurdo».

«En otras selecciones que me han tocado -dice Paco- se han dado resultados muy absurdos, ganando grupos que al promediar estos puntajes de una planilla, fueron una sorpresa incluso para los de jurado».

«A todo esto, hay que sumar que cada integrante del jurado tiene de por sí una orientación, un gusto personal, por lo que no se puede ser totalmente objetivo; debido a ello, preferimos conversar francamente los tres integrantes de lo que nos interesa como obra en sí misma», agregó.

Pero aún hay más: «de todos modos, ser equitativos es algo muy utópico porque aunque hagamos las cosas muy bien, no vamos a conformar absolutamente a todos.

Por lo menos trataremos de ser sinceros con nosotros mismos».

Giménez ha estado como jurado tres veces en otros certámenes y en el caso de Otazú, estuvo en dos selecciones, la última de ellas en la Fiesta Provincial del Títere que se hizo hace dos años en Beltrán.

Con respecto al año pasado hay menos cantidad de obras, y esto puede por un lado atribuirse a que ése fue un año excepcional debido a que el Instituto había dado una buena inyección de entusiasmo con los subsidios a las producciones, hecho que este año disminuyó considerablemente; y por otro, según Giménez escuchó, hubo algunos grupos que no se presentaron porque no están de acuerdo con lo que consideran una «mezcolanza» de rubros teatrales compitiendo en un solo festival.

«Esta es una discusión que se dio en el seno de la Asociación -replica Otazú- porque de hecho los actores agremiados presentamos algunas notas al Instituto pidiendo la modificación de este criterio. Si bien se decidió de todas maneras participar para no quedar afuera, nosotros no creemos mucho en esta historia de la fusión de todas las modalidades teatrales porque es muy difícil establecer criterios a la hora de elegir tres obras de la misma calidad de diferente rubros. No nos oponemos a que se haga una fiesta donde participen todas las formas teatrales, pero que de última haya un elenco elegido de cada uno».

A Giménez en cambio no le parece mal. «Es posible que se destaque una producción artística infantil, por lo bien que estuvo armada, por la aprobación que tuvo del público. Por qué no?», se preguntó.

«Nosotros no desestimamos ese criterio -dice Otazú- pero lo que planteamos es que ante la casualidad de que se presenten tres obras de la misma calidad de distintos rubros, el criterio a juzgar será más difícil, y por lo tanto se puede cometer una injusticia».

«Esto puede significar que no haya más promoción para cada género, que se reduzcan las posibilidades. Pero jugar a ver si aparece una cosa distinta, no me parece mal -aporta Giménez-. El asunto es que esto no dé como resultado el achicamiento de posibilidades para cualquier grupo».

«Si los criterios utilizados se mejoran, estamos apuntando a un mejoramiento de la calidad artística, pero acá en realidad lo que estamos viendo es que se trata de una reducción, porque se unificaron todas las fiestas en una: la del teatro, la de la danza -teatro, la del mimo, y eso significa que perdemos y no ganamos», dice Otazú, cuya responsabilidad en el jurado tiene una marcada definición gremial. Lo que nosotros hemos puesto es una alerta», refuerza..


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