El plan de reconversión frutícola lo manejará el gobierno nacional

Así quedó establecido ayer en una reunión celebrada en el Ministerio de Agroindustria con la presencia de todos los sectores productivos y empresarios.

El objetivo principal del acuerdo es recuperar la competitividad del sector “a través de un trabajo integral”. En dos meses habrá una nueva reunión.

13 ene 2018 - 00:00
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El Plan de Reconversión Frutícola a nivel nacional, que incluye la producción de peras y manzanas del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, ahora está bajo la batuta de Nación, quien será la encargada de comandar las acciones.

Tras una reunión en el ministerio de Agroindustria de la Nación, quedó conformada ayer la mesa de competitividad de peras y manzanas, integrada por el gobierno nacional, los gobiernos de Río Negro, Neuquén y Mendoza, y la cámara de productores, para discutir la reestructuración del sector frutícola. Bajo la tutela de Nación, se relanzará el “Libro Blanco de la Fruticultura”: se acordó recibir las modificaciones que los productores consideren necesarias.

Fue uno de los temas que Weretilneck habló en la semana con Macri. El gobernador había presentado en diciembre de 2016 el “Libro Blanco”, que entre otros puntos establecía el “financiamiento de proyectos de inversión tecnológica”. Macri se había mostrado dispuesto a financiarlo, si se obtenía el consenso de todos los sectores. Pero en 2017 el gobierno provincial no consiguió la aceptación de buena parte de las cámaras de productores. En la reunión con el Presidente, se discutió la posibilidad de que Nación pase a liderar el plan de reconversión frutícola.

Ayer, el ministro de Agroindustria, Luis Etchevehere, recibió al ministro de Agricultura de Río Negro, Alberto Diomedi; al secretario de Fruticultura, Carlos Banacloy; al titular de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, Sebastián Hernández, y a representantes de la Cámara de la Industria y Exportación de Jugos de Manzana y Peras y Afines (CINEX), de la Cámara de Fruticultores Integrados (CAFI), del Banco Nación, del Mercado Central, del INTA y de Senasa, entre otros.

Allí se definió la conformación de la mesa público-privada integrada por todos los sectores que estuvieron reunidos ayer para resolver el problema de competitividad “a través del trabajo integral de la cadena”. El mecanismo sigue la matriz de los acuerdos sector por sector que impulsó Nación el último año para reducir los costos y mejorar la competitividad de sectores como Vaca Muerta, la construcción y la industria automotriz. Etchevere se comprometió a convocar dentro de dos meses una nueva reunión.

“Lo que se busca , que se ha perdido en los últimos 20 años, es volver a ser competitivos. Estamos 4 dólares más caros que nuestra competencia”, dijo Banacloy a Río Negro. Consultado sobre qué sucederá con el “Libro Blanco”, el secretario de Fruticultura aseguró: “Los primeros días de febrero vamos a rediscutir los fundamentos del libro. No hay objeciones en general, todos coincidimos en que hay que hacer una reconversión. Pero acordamos que vamos a incluir los aportes de la Federación de Productores en la medida que crean conveniente que hay que modificar o incorporar algo”. El próximo lunes, en la Secretaría de Fruticultura, se reunirá la Mesa de Contractualización para definir el precio del costo de la producción y luego continuarán las conversaciones.

Durante la reunión de ayer se acordó también avanzar en planes sanitarios y en una campaña para fomentar el consumo interno de fruta. No hubo definición, sin embargo, para el pedido de los productores de una compensación de $ 1,5 por kilo de fruta para la cosecha.

“El Libro Blanco tuvo un problema de comunicación, no se entendió y se creyó que era un paquete cerrado de medidas, y no es así”.
Carlos Banacloy,
secretario de Fruticultura de Río Negro
Durante la reunión de ayer no hubo definición para el pedido de los productores de una compensación de $ 1,5 por kilo de fruta para la cosecha actual.
Hubo acuerdo y cerró la paritaria 2017 para la fruta

Luego de tres reuniones, el Sindicato de la Fruta y la Cámara de Fruticultores Integrados (CAFI) llegaron a un acuerdo ayer al mediodía en Roca por el 8% de aumento salarial para la postemporada 2017.

Si bien en el gremio pretendían un 10%, acordaron por dos puntos menos a la espera de poder obtener la diferencia del “costo de vida” en la próxima negociación que se abre por la temporada 2018, a punto de comenzar.

El último aumento había sido en la temporada 2017 el 20 de enero pasado cuando cerraron acuerdo por el 17%, que sumado al 18% del año anterior, había consolidado un 35% de suba interanual en los bolsillos de los empacadores.

El martes 16 a las 10 de la mañana en la sede del Ministerio de Trabajo de Nación será el día en que se reunirán para abrir la instancia que definirá el esquema salarial de esta temporada para unos 16.000 trabajadores de toda la región.

“La reunión fue dura, pero salimos, les comunicamos a los compañeros y estuvieron de acuerdo”, comunicó José Giles, secretario de la seccional Roca del Sindicato de la Fruta, a “La Comuna”.

La paritaria se desarrolló en un clima de protesta esta mañana en Avenida Roca y Tucumán, y ante la amenaza creciente de los trabajadores del empaque de “no iniciar la temporada”.

Los obreros de la fruta realizaron desde media mañana una concentración con bombas de estruendo y bombos puertas afuera de la sede del Ministerio de Trabajo de Nación, donde se llevó a cabo la negociación.

Los dirigentes del Sindicato de la Fruta, entre ellos Rubén López, encabezaron las movilizaciones que incluyeron a todas las seccionales del Alto Valle, entre las que estaban Villa Regina, Allen y Cipolletti.

Buenos Aires