El gobierno, entre la prudencia y la embestida dura

Parrilli le respondió a Cafiero, quien afirmó que la transversalidad está "enfermita".

Redacción

Por Redacción

Por la mañana fueron las palabras medidas, pero por la noche llegó la respuesta dura. Tras la prueba de fuerza del peronismo «clásico», con Eduardo Duhalde a la cabeza, y la calificación de que la transversalidad está «enfermita» por parte de Antonio Cafiero, el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli, contraatacó: «ser peronista no es hacer un mausoleo y mirar al pasado, nosotros pensamos que hoy ser peronista es resolver problemas», respondió.

Parrilli le apuntó a Cafiero y le recordó su pasado: «Llama la atención que después de haber apoyado las políticas de (Carlos) Menem, nos quiera cuestionar a nosotros de incorporar a otros sectores para solucionar los problemas del país».

El senador se manifestó ayer en contra de que el presidente Néstor Kirchner lidere el Partido Justicialista y, al opinar que la idea de transversalidad que impulsa el mandatario «está enfermita», advirtió que algunos hombres de su entorno «se la pueden ir sacando de la cabeza».

«Creo que no es bueno que el Presidente de la República sea, al mismo tiempo, presidente del partido. Tampoco es bueno que haya colisión entre el presidente del partido y el Presidente de la Nación», analizó el veterano político.

Por la mañana, el Gobierno había evitado abrir un nuevo frente de tormenta con el ex presidente Eduardo Duhalde, al descartar que la reunión que encabezó el bonaerense con importantes referentes del PJ a fin de medir consensos para conducir el partido hay sido una «demostración de fuerza» a Néstor Kirchner.

Para mayor precisión, desde el gobierno se aseguró que la relación entre Kirchner y Duhalde «está bien». Sin embargo, el senador Antonio Cafiero, lanzó dos dardos con dirección a la Casa Rosada, al asegurar que no quiere qu Kirchner sea el titular de partido y arremeter contra la transversalidad que propone el jefe del Estado. Inclusive señaló que esa idea está «enfermita» y propuso que el entorno del presidente que propone esa nueva fórmula se la «vaya sacando de la cabeza».

«No se puede mirar esto como si fuera un palo en la rueda o algo por el estilo», evaluó, contemporizador, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, y aceptó que si el jefe del PJ bonaerense aspira a liderar el partido, «¿quién le puede negar autoridad para eso?».

Más reservado, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró que el Gobierno no hizo aún ningún análisis del encuentro que el lunes mantuvo Duhalde con gobernadores, importantes legisladores nacionales e intendentes del conurbano en la histórica quinta 17 de octubre, en la localidad bonaerense de San Vicente.

Por las dudas, el jefe de ministros aclaró que la relación entre la administración kirchnerista y Duhalde, pese a que «no siempre pensamos lo mismo», está «bien, gracias a Dios».

Durante el encuentro del lunes, motorizado con el pretexto avanzar en los detalles de la construcción del mausoleo que albergará los restos de Juan Domingo Perón y Evita, Duhalde deslizó que estaría pensando en asumir formalmente la jefatura del partido, a la hora de renovar las autoridades.

Tras varios días de cruces públicos con Kirchner, el ex primer mandatario se exhibió con el vicepresidente Daniel Scioli, los gobernadores de Córdoba, José Manuel de la Sota, de Entre Ríos, Jorge Busti, y de Santa Fe, Jorge Busti, el titular de la Cámara baja, Eduardo Camaño, y el jefe del bloque de diputados peronistas, José María Díaz Bancalari, entre otros.

«Fue una reunión de compañeros y, de última, si tiene alguna lectura política, habrá que hacerla en tiempo y en el momento que corresponda», comentó Aníbal Fernández, en declaraciones radiales. El jefe de la cartera política rehusó hacerse eco de los distintos análisis que señalan que Duhalde tendría la intención de encolumnar tras de sí a los mandatarios provinciales más importantes del país y así controlar la gestión kirchnerista, y opinó que no fue una «demostración de fuerza» al titular del Ejecutivo. (DyN/Télam)

Nota asociada: Opinión: Como Boca… Escenario: Dos caras de un solo peronismo  

Nota asociada: Opinión: Como Boca… Escenario: Dos caras de un solo peronismo  


Por la mañana fueron las palabras medidas, pero por la noche llegó la respuesta dura. Tras la prueba de fuerza del peronismo "clásico", con Eduardo Duhalde a la cabeza, y la calificación de que la transversalidad está "enfermita" por parte de Antonio Cafiero, el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli, contraatacó: "ser peronista no es hacer un mausoleo y mirar al pasado, nosotros pensamos que hoy ser peronista es resolver problemas", respondió.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar