Los riesgos que pueden pasar inadvertidos en escuelas y clubes: qué recomiendan los especialistas
Una capacitación puso el foco en cómo anticipar riesgos y actuar frente a emergencias. Las jornadas se realizaron en Cipolletti y dejaron consejos para docentes y producciones sobre prevención.
Docentes, profesores de Educación Física e instructores participaron de las jornadas de capacitación realizadas en Cipolletti durante agosto y septiembre. Gentileza.
Un arco que no está correctamente fijado, materiales deteriorados, un espacio que no fue revisado antes de comenzar una clase o una actividad que no contempla las características del grupo. Muchas veces la prevención empieza en situaciones sencillas que pueden advertirse antes de que ocurra un accidente.
Esa fue una de las ideas que atravesó “Herramientas legales para el ejercicio de la docencia actual – Saber para no temer”, la capacitación realizada en Cipolletti que buscó acercar herramientas legales y preventivas a docentes, profesores de Educación Física e instructores.
Herramientas para actuar y reducir riesgos
La actividad se desarrolló durante dos jornadas, una en agosto y otra en septiembre, y fue declarada de Interés Educativo por el Consejo Provincial de Educación de Río Negro y de Interés municipal por el Concejo Deliberante de la Ciudad de Cipolletti.
La resolución señaló entre sus propósitos brindar conocimientos legales vinculados con la práctica docente, ofrecer recursos para actuar frente a situaciones complejas y desarrollar herramientas que permitan anticipar riesgos.
La propuesta estuvo encabezada por Marcelo A. Angriman, abogado, profesor nacional de Educación Física y Docente Universitario, quien trabaja desde hace años sobre la relación entre derecho, educación, actividad física, responsabilidad y prevención.
Más de 400 personas
El informe elaborado después de la capacitación contabilizó 222 asistencias el 28 de agosto y otras 215 el 4 de septiembre: 437 asistencias acumuladas. La encuesta posterior reunió 108 respuestas. Salud y Vida en la Naturaleza aparecieron entre los temas que despertaron mayor interés para futuras instancias de formación.
Pero más allá de las cifras, las jornadas dejaron una pregunta que atraviesa la tarea cotidiana: ¿qué puede hacerse antes para evitar una situación de riesgo?
Marcelo Angriman ya había planteado esa preocupación en una entrevista con Río Negro realizada el 4 de abril titulada “Educar para evitar tragedias”.
Al hablar de la formación docente, sostuvo que cuando los profesores incorporan conocimientos sobre cómo minimizar riesgos, actuar ante un accidente y tomar decisiones, “se vuelven actores operativos de la prevención”.
Son a su vez «excelentes metodólogos» y es a partir de la convicción -más allá de la obligación- donde se pueden alcanzar más y mejores resultados.
Un arco y una tragedia que impulsó cambios
Entre las imágenes surgidas de la capacitación hay una especialmente vinculada con un tema que acaba de avanzar en Río Negro. Sobre la figura de un arco de fútbol puede leerse: “Que el arco no ataje vidas”, acompañada por una referencia a la Ley Joaquín.
Joaquín Gatto tenía 12 años cuando murió el 5 de enero de este año durante un campamento en Junín de los Andes. Un arco de fútbol sin anclaje cayó sobre su cuerpo y le provocó las lesiones que derivaron en su muerte.
El caso abrió una discusión sobre las condiciones de seguridad de estas estructuras. En Río Negro, un proyecto que propone incorporarlas expresamente a la legislación provincial tuvo sanción en primera vuelta en la Legislatura.
La iniciativa establece que arcos de fútbol, handball, hockey y rugby, aros de básquet y postes de vóley, entre otros elementos, deberán contar con sistemas de anclaje o contrapeso que impidan su vuelco. También contempla verificar el anclaje antes de cada actividad y realizar inspecciones técnicas periódicas.
Meses antes de este avance legislativo, Angriman había planteado que las normas resultan necesarias cuando la prevención no logra incorporarse como hábito. “El tener que imponer una norma para obligar al cuidado demuestra la falta de cultura preventiva que posee la población en general”, sostuvo.
Según el especialista es importante anticiparse al riesgo. Más allá de un arco o una determinada infraestructura está el control de los espacios, la planificación, las condiciones físicas para realizar una práctica y el cuidado de quienes participan.
Para Angriman, prevenir implica desarrollar una capacidad que excede incluso el ámbito deportivo. “Prevenir es, en definitiva, tener una visión periférica de la vida. Un advertir la presencia del otro y eso debe ser trabajado desde la infancia”, había explicado a este diario.
Esa mirada terminó condensada en las imágenes realizadas durante las jornadas: mensajes breves para situaciones cotidianas que buscan que docentes e instituciones detecten un riesgo antes de tener que actuar frente a sus consecuencias.
Planificar también es cuidar
La capacitación no quedó limitada a la exposición de conceptos legales. Como parte de la propuesta se realizó un concurso de imágenes y reflexiones destinado a traducir la prevención a situaciones reconocibles de la vida escolar y deportiva.
“Planificar es cuidar”, dice una de las producciones. La imagen reúne una serie de acciones previas a una clase: conocer a los estudiantes, adaptar las actividades, revisar y organizar el espacio y los materiales, garantizar condiciones de seguridad y trabajar con una cantidad adecuada de alumnos.

Otra concentra el mensaje en tres acciones: “Revisate, entrená y jugá, en ese orden”, en tiempos donde, se han conocido situaciones críticas durante competencias deportivas de fin de semana. Una tercera plantea la necesidad de contar con un “gimnasio seguro” (material, instalaciones, infraestructura y debida planificación).
Las producciones funcionan como recordatorios de una idea común: prevenir no significa dejar de realizar una actividad, sino identificar previamente los riesgos y reducirlos.
Es una concepción que Angriman también había sintetizado en aquella entrevista: “No se debe dejar de hacer, sino hacer mejor”. Para el especialista, la prevención debe enseñarse y entrenarse desde la infancia y no quedar reducida al conocimiento de una norma.
RCP y desfibriladores: estar preparados para actuar
La Ley nacional 27.159 promueve la prevención de la muerte súbita mediante la creación de espacios cardioprotegidos. Su reglamentación establece condiciones para determinados establecimientos deportivos, que incluyen disponibilidad de desfibriladores, capacitación del personal y protocolos de actuación.
Ante una persona que pierde el conocimiento y no respira normalmente, la recomendación es activar de inmediato el sistema de emergencias, comenzar las compresiones torácicas y utilizar un DEA en cuanto esté disponible, siguiendo sus instrucciones.
La capacitación en estas maniobras y la planificación de una respuesta rápida forman parte de una cultura preventiva que involucra tanto a las instituciones como a quienes organizan y supervisan actividades físicas.
Un arco que no está correctamente fijado, materiales deteriorados, un espacio que no fue revisado antes de comenzar una clase o una actividad que no contempla las características del grupo. Muchas veces la prevención empieza en situaciones sencillas que pueden advertirse antes de que ocurra un accidente.
Esa fue una de las ideas que atravesó “Herramientas legales para el ejercicio de la docencia actual - Saber para no temer”, la capacitación realizada en Cipolletti que buscó acercar herramientas legales y preventivas a docentes, profesores de Educación Física e instructores.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios