Antes de morir “Cacha Pelada” habría reconocido a sus asesinos

Nicolás Leal y Cristian Espinoza son los imputados.

Redacción

Por Redacción

ROCA (AR).- Antes de morir, Luis Miguel Ayala, alias el “Cacha Pelada”, identificó a sus atacantes. Primero se lo dijo a su compañera, y luego a los propios policías que llegaron al lugar tras el tiroteo que le costó la vida el 25 de octubre, en la ciudad de Allen. Ese fue uno de los principales elementos que el juez Emilio Stadler tuvo en cuenta para dictar ayer el procesamiento de Nicolás Leal, de 18 años, y de Cristian Espinoza, alias “Perrin”, de 23. Los dos jóvenes habían sido detenidos horas después de la muerte de Ayala, un conocido narcotraficante que tenía un amplio prontuario por distintos hechos delictivos. ¿El motivo del ataque? Justamente esta hipótesis que planteó el magistrado tras su investigación se sustenta en que uno de los hermanos de Espinoza recibió un disparo en la cabeza. El hecho ocurrió una semana antes de que “Cacha Pelada” muriera baleado. Ese sangriento episodio ocurrió en cercanías a la casa de Ayala y por ese hecho la policía busca al atacante, que sería de apellido Quintana. Para el juez de Instrucción el móvil del ataque habría sido la venganza. Es cierto que el relato de la víctima no resultará una prueba contundente a la hora del juicio, pero es un elemento en el cual el juez centra todas las bases para sostener la acusación contra los dos jóvenes quienes fueron imputados por el delito de homicidio calificado con alevosía además de la portación ilegal de armas. Desde la ventana Esa noche, los dos jóvenes habrían llegado a la casa de Leal, ubicada en Lago Mascardi, en cercanías al cementerio municipal. Desde la ventana y según las pericias realizadas por Criminalística se efectuaron al menos siete disparos. Uno de ellos le perforó el vientre a Ayala lo que derivó en una lesión sumamente grave que le afectó los intestinos y la vena cava. Es verdad que la lesión fue gravísima pero Ayala habría alcanzado a identificar a sus dos atacantes, a quienes conocía con anterioridad.


ROCA (AR).- Antes de morir, Luis Miguel Ayala, alias el “Cacha Pelada”, identificó a sus atacantes. Primero se lo dijo a su compañera, y luego a los propios policías que llegaron al lugar tras el tiroteo que le costó la vida el 25 de octubre, en la ciudad de Allen. Ese fue uno de los principales elementos que el juez Emilio Stadler tuvo en cuenta para dictar ayer el procesamiento de Nicolás Leal, de 18 años, y de Cristian Espinoza, alias “Perrin”, de 23. Los dos jóvenes habían sido detenidos horas después de la muerte de Ayala, un conocido narcotraficante que tenía un amplio prontuario por distintos hechos delictivos. ¿El motivo del ataque? Justamente esta hipótesis que planteó el magistrado tras su investigación se sustenta en que uno de los hermanos de Espinoza recibió un disparo en la cabeza. El hecho ocurrió una semana antes de que “Cacha Pelada” muriera baleado. Ese sangriento episodio ocurrió en cercanías a la casa de Ayala y por ese hecho la policía busca al atacante, que sería de apellido Quintana. Para el juez de Instrucción el móvil del ataque habría sido la venganza. Es cierto que el relato de la víctima no resultará una prueba contundente a la hora del juicio, pero es un elemento en el cual el juez centra todas las bases para sostener la acusación contra los dos jóvenes quienes fueron imputados por el delito de homicidio calificado con alevosía además de la portación ilegal de armas. Desde la ventana Esa noche, los dos jóvenes habrían llegado a la casa de Leal, ubicada en Lago Mascardi, en cercanías al cementerio municipal. Desde la ventana y según las pericias realizadas por Criminalística se efectuaron al menos siete disparos. Uno de ellos le perforó el vientre a Ayala lo que derivó en una lesión sumamente grave que le afectó los intestinos y la vena cava. Es verdad que la lesión fue gravísima pero Ayala habría alcanzado a identificar a sus dos atacantes, a quienes conocía con anterioridad.

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