Guayaquil: un millón de personas escuchó al papa
Muchos fieles durmieron en el lugar para esperarlo
AP
GUAYAQUIL.- El papa Francisco brindó ayer una multitudinaria misa campal en el parque “Los Samanes” de la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, con una concurrencia de cerca de un millón de personas a pesar de las altas temperaturas. En su homilía, el papa resaltó el valor de la familia. “Lo mejor para la familia está por venir, aunque todo parece derrumbarse, recen y esperen”, dijo el sumo pontífice durante la misa, la primera de su gira sudamericana por Ecuador, Bolivia y Paraguay. Vestido de blanco y dorado, el papa afirmó que desde la pareja se forma la familia, en la que se aprende “a amar, a pedir perdón, a perdonar, a construir una cultura de vida compartida y del respeto a quienes nos rodean”. “El mejor de los vinos está por venir”, insistió el papa citando el pasaje bíblico de las bodas de Caná, correspondiente al Evangelio del día en que el agua se convirtió en vino. “Murmúrenselo hasta creérselo”, dijo. “El mejor de los vinos está por venir, es el amor, es abrir el corazón, es arriesgarse en el amor; el mejor de los vinos está por venir cuando, con paciencia, dejamos en manos de Dios los problemas, confiando que él nos ayudará”, aseguró. “Abrí tu corazón porque el mejor de los vinos va a venir”, en especial para aquellos a los que “se les han roto todas las tinajas”, añadió. Para el religioso, el trabajo por los más pobres en países asolados por la crisis es una de las tareas principales de la Iglesia Católica y de su pontificado. Al subir al pretil, el papa sufrió un tropezón, pero fue socorrido por los sacerdotes que lo rodeaban. Antes de iniciar la ceremonia litúrgica, el sumo pontífice hizo un recorrido por el parque con el “papamóvil”, aunque sin detener el vehículo para acercarse a las personas, como hiciera durante su visita a Brasil en 2013 para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Los fieles, muchos de los cuales pernoctaron en el parque, exhibían sus rosarios, fotos del papa, cirios y otros recuerdos para que fueran bendecidos por el papa. Antes del recorrido del vehículo papal, los bomberos lanzaron agua con mangueras para refrescar a los fieles en medio de las altas temperaturas, que rondaron los 30 grados. Alrededor de 250.000 personas acamparon en la noche del domingo al lunes en el parque “Los Samanes”, de 379 hectáreas, para asegurarse un lugar cerca del altar. Se estima que más de 13 millones de los 14,6 millones de ecuatorianos están bautizados. Durante la misa, el papa estuvo acompañado de autoridades eclesiásticas, mientras que en las primeras filas se ubicaron las autoridades civiles. (DPA)
AP
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