Le gatillaron tres veces a un taxista, pero la bala no salió

Tres delincuentes abordaron un taxi ayer a la madrugada en Roca. Dos de ellos le exigieron la plata. El chofer se negó a entregar los 20 pesos. Le gatillaron tres veces, pero no salió la bala.

ROCA .- Darío Ortega jamás debe haber pensado que por sólo 20 pesos iba a poner en riesgo su vida. Sin embargo, ayer a la madrugada el taxista sintió como un arma se amartillaba tres veces sobre su cabeza, pero ningún proyectil salía.

Todo comenzó alrededor de las 5 de ayer, cuando Ortega tomó pasaje en la intersección de las calles Cóndor y San Juan, del barrio Nuevo de Roca.

Tres sujetos masculinos fueron los que abordaron el Fiat Duna de la empresa 430660.

A los pocos metros, uno de los pasajeros hizo detener la marcha a Ortega y descendió.

A medida que transcurrían las cuadras, el chofer -que está trabajando como taxistas desde hace muy pocos días- comenzó a sospechar que algo malo podría ocurrir.

Fue así que decidió mandar una clave de alerta a su base. En ese momento, la empresa tenía otros cuatro o cinco taxis trabajando, por lo que inmediatamente salieron para localizar al compañero.

Los delincuentes lo hicieron tomar por San Juan, Cóndor, Libertad y América. Cuando llegaron a la calle Tres de Febrero, los pasajeros desnudaron sus verdaderas intenciones, y sacaron un arma de fuego.

Mientras tanto, los compañeros de Ortega seguían sin poder localizarlo. Hasta que en un momento dado temieron lo peor. Por el equipo de radio, escucharon que el compañero que estaba en peligro gritó «¡me disparan!».

Por su parte, en el Fiat Duna los dos delincuentes que quedaban le exigieron la entrega de la recaudación del día.

Tal vez los ladrones habrían pensado en encontrar una suma más generosa, pero lo cierto es que Ortega había empezado el turno hacía poco tiempo y lo recaudado sólo llegaba a unos 20 pesos.

Pero el chofer se negó a entregar lo recaudado, a riesgo de perder la vida en mano de los malhechores.

Tal vez por tratarse de un arma vieja, o que realmente no haya tenido proyectiles, ninguna de las tres amartilladas provocaron la salida de disparo alguno.

Luego de este eterno momento para el chofer, los dos delincuentes escaparon a la carrera sin llevarse una moneda del interior del taxi.

A los pocos segundos llegaron los compañeros de Ortega, quienes tras asegurarse que todo se había tratado de un gran susto, llevaron al chofer a atenderse, ya que sufrió una crisis nerviosa.

Luego se le tomó declaración en la comisaría 21, donde relató lo sucedido. Ortega prefirió no dialogar con la prensa. De todos modos, su mujer dijo que no había sido herido.

«Estamos trabajando con datos aportados. Si bien por el momento no hay detenidos, uno de los delincuentes ya estaría identificado», manifestó ayer por la mañana el comisario Juan Carlos Cauquoz.

Si bien no se brindaron mayores detalles de lo avanzado con la investigación, trascendió que el malviviente identificado sería un menor de edad.

Interviene en el caso el juez Emilio Stadler.


ROCA .- Darío Ortega jamás debe haber pensado que por sólo 20 pesos iba a poner en riesgo su vida. Sin embargo, ayer a la madrugada el taxista sintió como un arma se amartillaba tres veces sobre su cabeza, pero ningún proyectil salía.

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