A los presos: “No importa lo que hicieron”

Por Redacción

El papa visitó la prisión de Curran-Fromhold en las afueras de Filadelfia. “He venido como pastor pero sobre todo como hermano a compartir su situación y hacerla también mía”, dijo antes de estrechar la mano uno por uno a los 77 presos y mujeres sentados en filas. En español, consideró “penoso constatar sistemas penitenciarios que no buscan curar las llagas, sanar las heridas, generar nuevas oportunidades”, en un país que aplica pena de muerte. El único requisito de la prisión era que no tuvieran una enfermedad mental grave. En la cárcel de Curran-Fromhold, la más grande de Filadelfia, hay unos 2.800 prisioneros. El pontífice se sentó en un silla de nogal de 1,8 metros de altura tallada por presos de un programa de formación profesional. “La silla que han hecho es muy linda, muy hermosa. Gracias por el trabajo”, dijo en español el papa, que les aseguró que no importa lo que hicieron en el pasado. “Jesús nos quiere ayudar a recomponer nuestro andar, reemprender nuestro caminar, recuperar nuestra esperanza, restituirnos la fe y la confianza. Quiere que volvamos a los caminos, a la vida, sintiendo que tenemos una misión; que este tiempo de reclusión no ha sido nunca un sinónimo de expulsión”, aseguró. (DPA)


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