Adiós a 'Luisito', peluquero de Roca durante 60 años
Roca perdió a uno de esos que todos sentimos como vecino, amigo, confidente. Vecino de aquel que llegó con su primera «pelusa» para rapar y revivió el momento decenas de veces más a lo largo de los años, cuando la madre ya no lo acompañaba. Amigo de todos los que al pasar por la vereda sentían la obligación de mirar para adentro y levantar la mano. Cómo no hacerlo con el que hacía olvidar el papel de cliente cuando se atravesaba la puerta. Confidente de esos que veían en su sillón un diván y lo elegían para la catarsis sabiendo que era una charla de dos y nada más que dos.
«Luisito» Franco, uno de los peluqueros más queridos de Roca, falleció el martes por una afección cardíaca. En el recuerdo quedan sus 60 años al mando de las tijeras y su entrañable calidad humana. Asentado en la ciudad desde 1943, influyó en forma directa en el desarrollo social de Roca. Protagonizó la fundación y fue el primer presidente de la Asociación de Volantes de General Roca, ciudadano ilustre a principios de los '80, miembro vitalicio del Rotary Club y, principalmente, peluquero de grandes y chicos durante seis décadas ininterrumpidas. Miguel, su hijo, quien desde hace un par de años está a cargo de la peluquería en Avenida Roca y 25 de Mayo, comenta que al margen de herencias materiales, «el viejo dejó como legado un par de valores». «Siempre decía que lo importante es que no te señalen con el dedo. Y el honor del apellido era para él algo fundamental», señala.
Sentado en el frente de la peluquería, ayer la gente se acercaba y le comentaba anécdotas sobre su padre.
Ocurre que es realmente complicado encontrar a alguien que no lo haya conocido. Según relató Miguel, en las únicas vacaciones que «Luisito» se tomó, unos ocho años atrás, viajó a la cordillera y decidió cruzar a Chile. Estaba comiendo en un restorán, cuando una mujer se le acercó y le preguntó: «¿Usted es de Roca?», a lo que agregó, luego de comprobar que lo que suponía era cierto, que él le había cortado el pelo a su hijo recién nacido, 20 años atrás. Claro, la peluquería «Luisito» fue la primera de la ciudad en comprar una máquina eléctrica para cortar el pelo a bebes y no son pocos los que pueden contar historias similares.
Amante del automovilismo, Luis Franco supo de banderas a cuadros cuando competía arriba de Izard 700 contra Fiat 600 y cupés De Carlo. También disfrutaba de la pesca y sobre todo, de atender su local. El martes, su corazón dijo basta, pero la leyenda de «Luisito» sigue ahí, en cada rincón de la peluquería más antigua de Roca. (AR)
Roca perdió a uno de esos que todos sentimos como vecino, amigo, confidente. Vecino de aquel que llegó con su primera "pelusa" para rapar y revivió el momento decenas de veces más a lo largo de los años, cuando la madre ya no lo acompañaba. Amigo de todos los que al pasar por la vereda sentían la obligación de mirar para adentro y levantar la mano. Cómo no hacerlo con el que hacía olvidar el papel de cliente cuando se atravesaba la puerta. Confidente de esos que veían en su sillón un diván y lo elegían para la catarsis sabiendo que era una charla de dos y nada más que dos.
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