Al agredido en la Isla Verde “querían lincharlo”
Fue el domingo y la víctima está en estado delicado. La Policía le atribuye el inicio del desorden.
Tiene 42 años
NEUQUÉN (AN).- El hombre de 42 años que el domingo por la tarde fue agredido por al menos siete personas en la Isla Verde permanecía ayer internado en estado delicado no tanto por el disparo que tuvo en una pierna sino por los golpes que recibió en la cabeza con el mango de una pala. El propietario del camping, Gustavo Baeza dijo que “querían lincharlo y hasta intentaron ahogarlo”.
Así lo confirmó ayer el coordinador de Delitos de la Policía neuquina, el comisario inspector Luis Curipe, quien relató que “el hombre lesionado fue quien provocó el desorden”.
Todo comenzó el domingo a las 18.30 cuando el hombre, que se dedica a la venta ambulante de medias sobre la calle Sarmiento, llegó al improvisado camping de la Isla Verde en su EcoSport acompañado por una allegada y los dos hijos de ella.
“Ni bien llegó se encontró con un grupo con el que tendría problemas de vieja data y tras una breve discusión este vendedor ambulante sacó un arma de fuego y los amenazó, y fue entonces cuando unas siete personas empezaron a golpearlo”, detalló Curipe.
Como resultado de la agresión el hombre recibió una herida cortante en la espalda, un disparo en una pierna que se cree fue efectuado con su misma arma y numerosos palazos en la cabeza.
El propietario del complejo, Gustavo Baeza, indicó que “el hombre disparó contra uno de los chicos que estaban ahí y fue por eso que saltaron los demás”. Y agregó que “querían lincharlo, si hasta lo tiraron al agua como para ahogarlo”.
Tanto los disparos como el intento de ahogamiento no fueron confirmados por la policía y, a pesar de que al momento de la agresión el lugar estaba repleto de bañistas, solo la mujer que acompaña al hombre herido declaró.
“La mujer fue la única que nos dio su versión y tampoco fue muy extensa porque estaba muy impactada porque sus hijos de 9 y 5 años estaban arriba de la camioneta cuando la destrozaron a golpes”.
A raíz de esta falta de testigos y del hecho de que la víctima permanece inconsciente, desde la fuerza no pudieron identificar a ninguno de los atacantes.
Desde la justicia la fiscal de Delitos Violentos contra las Personas, Gloria Lucero, tomó intervención en el caso y ordenó el secuestro del vehículo que quedó destrozado. “Vamos a intentar recuperar rastros para tratar de identificar a los agresores”, contó.
En un primer momento se creyó que la mujer y los niños que acompañaban al vendedor ambulante eran su familia, pero ayer se supo que eran allegados a él.