Macri profundizó el ajuste: “Esta crisis tiene que ser la última”, dijo

El presidente reconoció que la Argentina está “en emergencia”. Y confirmó que avanzará hacia el equilibrio fiscal con más impuestos y recortes al gasto. Además, anunció una reducción de su gabinete a diez ministerios como señal de austeridad. Pero no presentó caras nuevas. El dólar rozó otra vez los $40.

04 sep 2018 - 00:00

Mensajes políticos y medidas económicas, tensión interna y, por primera vez en mucho tiempo, una dosis de realismo. Mauricio Macri concretó ayer la transformación de su Gabinete: algunos perdieron y otros ganaron, pero nadie dejó el Ejecutivo. En un discurso que apeló a lo emotivo, el presidente, que afronta la crisis política más dura de su gobierno, dejó de lado eufemismos y reconoció, por primera vez públicamente, la existencia de una crisis económica. Para enfrentarla, el ministro del nuevo y poderoso ministerio de Economía, Nicolás Dujovne, confirmó las medidas preanunciadas: el gobierno pone en pausa la receta original, y suma, al ajuste por recorte del gasto, la reducción de déficit por aumento de ingresos. A pesar de los anuncios, el dólar llegó a tocar los $40, pero el BCRA subastó 100 millones de dólares en los últimos minutos de la rueda y lo hizo retroceder a un promedio de $38,99: casi $1 más que el último cierre.

El lunes amaneció cargado de expectativas que la demora del inicio del discurso presidencial no hizo más que agravar. El fin de semana, la quinta de Olivos había sido el escenario de una intensa sucesión de reuniones para definir el futuro del Gabinete y la nuevas medidas económicas.

“Esta crisis no es una más, tiene que ser la última. Pero sepan que no me van a encontrar del lado de los que por poder o por dinero hipotecan el futuro del país, los que especulan pensando en la próxima elección. Me van a encontrar del lado de los que dejan la vida por ustedes”, dijo el presidente, que aseguró que “fueron los peores cinco meses de mi vida después de lo de mi secuestro”.

Como mensaje político, cuestionó a la oposición por aprobar leyes “contra el presupuesto” que aumentaron la “percepción de riesgo sobre la Argentina” y al kirchnerismo por el estado de vulnerabilidad en el que dejó a la economía. Luego, el presidente anunció las medidas económicas que detallaría minutos más tarde Dujovne (ver p. 3) y los cambios de Gabinete.

La estructura ministerial fue reducida a 10 ministerios. Marcos Peña continuará como jefe de los ministros, pero perdió a sus vices Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, que seguirán en el Ejecutivo en otro roles. Ocupará sus lugares Andrés Ibarra, el titular de Modernización (que será absorbido por la jefatura de Gabinete, al igual que los ministerios de Ambiente y de Turismo).

El nuevo gabinete de Macri

Educación, Cultura y Ciencia, pasaron a constituir un ministerio que estará conducido por Alejandro Finocchiaro. Pablo Avellluto (Cultura y Lino Barañao (Ciencia) continuarán, pero como secretarios de sus carteras.

Dujovne, aunque el fin de semana se dudó de su continuidad. Se convirtió finalemene en ministro de Economía, que absorbió Energía: su ministro, Javier Iguacel, seguirá como secretario. Mientras que Producción, encabezado por Dante Sica (el más nuevo de los ministros) absorbió Agroindustria y Trabajo, y Jorge Triaca y Luis Etchevere también se convirtieron en secretarios.

Siguen en su cargo como hasta ahora: Germán Garavano (Justicia), Guillermo Dietrich (Transporte), Oscar Aguad (Defensa), Nicolás Dujovne (Hacienda), Patricia Bullrich (Seguridad) y, más fuerte que nunca, Rogelio Frigerio (Interior) que hoy continúa las negociaciones con las provincias para lograr acordar el Presupuesto 2019 con extra ajuste fiscal. El gobierno ya convocó para este martes a los ministros de Economía provinciales, a once días de que se cumpla el plazo para presentar el proyecto en el Congreso.

Jorge Faurie, por su parte, continuará como Canciller. Las discusiones por su puesto desnudaron la interna en Cambiemos: no hubo acuerdo con el radicalismo y Alfonso Prat Gay no regresará por ahora al gobierno; Ernesto Sanz, cofundador de la coalición, no aceptó convertirse en ministro de Defensa, lo que trabó también el ingreso de Martín Lousteau al Ejecutivo.

A pesar de las tensiones internas, Sanz y otro referentes radicales como el jefe del interbloque de Cambiemos en el Senado, Luis Náidenoff, salieron a apoyar las medidas adoptadas por el gobierno. Sin embargo, también hubo evidencias de los cortos circuitos entre el radicalismo y Elisa Carrió: “No es epoca de tibios ni de cobardes”, disparó la otra cofundadora de Cambiemos, disgustada por el modo en que se dio la discusión por los cargos del gabinete en Olivos.

El otro nombre destacado en el rearmado del gabinete es el de Carolina Stanley, que pasó a encabezar el nuevo ministerio de Salud y Desarrollo Social: Adolfo Rubinstein (Salud) sigue por ahora como secretario. Stanley, que recibirá fondos adicionales, anunció ayer medidas de contención social para disminuir los impactos de la crisis, y fundamentalmente de la inflación: los beneficiarios de la AUH recibirán un bono de $1.200 en septiembre por cada chico y $1.500 en diciembre.

El gobierno también otorgará más fondos para comedores escolares de todo el país y más fondos de asistencia social para las provincias. Además, en acuerdo con al ministro de Producción, Sica, se ampliarían de 490 a 520 los productos incluidos en el programa precios cuidados.

“Tenemos que enfrentar un problema de base, que es no gastar más de lo que tenemos. No vivir por arriba de nuestros ingresos y menos convivir con la corrupción”.
“Para cubrir lo que falta durante esta transición, que se ha transformado en emergencia, vamos a pedirles a quienes tienen más capacidades para contribuir”.
El golpe que de estos cinco meses es duro. Creímos con excesivo optimismo que era posible ordenar las cosas de a poco. La realidad demostró que tenemos que ir más rápido”.
“Me encantaría que ustedes tengan todo lo que necesitan. ¿Creen que me hace feliz contar esta realidad? ¿No darle los recursos a la gente que más lo necesita?
“Para mí no es fácil. Quiero que sepan que estos fueron los peores cinco meses de mi vida después de mi secuestro”.
Mauricio Macri
Presidente de la Nación
Análisis: ¿Alcanza para ganar confianza?

Por Walter Curia | waltercuria@rionegro.com

¿Alcanza para recuperar la confianza? No hubo sorpresas en los anuncios económicos. Incluso no hubo demasiada imaginación: ajuste fiscal y más presión impositiva. Los cambios en el gabinete no agregan demasiado: no tienen ninguna incidencia real en la baja del gasto. El único efecto posible se licuó: el gobierno necesitaba un rediseño que incluyera figuras de recambio para ampliar su base política. Es lo que buscó Macri el domingo, cuando nos enteramos en tiempo real de que varios dirigentes rechazaron su oferta de sumarse al gabinete. El ministro Dujovne -el que importa- está hoy más débil. Macri habló de estado de emergencia y mencionó por primera vez la palabra crisis, algo que la sociedad registró hace cinco meses. El presidente viene corriendo desde muy atrás. En sus 1000 días de gobierno, Macri está en el escenario solo.
Las claves
El gobierno anunció medidas para lograr el año que viene el equilibrio en las cuentas públicas. Adelanta un año una meta que buscaba para 2020.
Dispuso ampliar los ingresos con la aplicación de retenciones a exportaciones agropecuarias, de la industria y los servicios. Será una suma fija en todos los casos. También supendió la baja en los aportes patronales.
Por el lado del gasto, decidió reducir en un 50% la inversión en obra pública, subsidios y gastos corrientes del Estado.
Como señal de austeridad, el presidente decidió reducir el gabinete a diez ministerios.
El ministro Dujovne lleva mañana el plan al FMI para lograr un adelanto de fondos.
Deesarrollo Social recibirá fondos adicionales. beneficiarios de AUH recibirán un bono de $1.200 en septiembre y $1.500 en diciembre.

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