Arroyo habló del resistido control y pidió rinoscopía para los ministros

El legislador reconoció culpas en el incidente en Bariloche, pero habla de “atropellos” y adelantó denuncias.

#

Otros tiempos, Arroyo cerca de Weretilneck.(Foto: Marcelo ochoa )

El legislador Ricardo Arroyo protagonizó un incidente en Bariloche al oponerse a un control de alcoholemia. Admite su responsabilidad y la infracción por la “contravención”, aceptando que “tenía alcohol en sangre” (“había tomado dos vasos de wisky”), pero advierte “atropellos” de parte de los uniformados y amenazó con realizar denuncias penales.

Aún así, su mayor decepción es el accionar de la política y del oficialismo al que perteneció hasta hace poco y, además, formalmente, todavía, integra su bancada.

Weretilneck se cree que vale todo. No tienen límite. No se puede caer en esa bajeza. Pero, conmigo no”. Carga en el gobernador aquellas difusiones en redes -con documentación- de lo ocurrido. Alude a la campaña de trolls pero, en especial, a la expresión del ministro de Gobierno, Luis Di Giácomo, que -vía Twitter- afirmó que Arroyo y (Martín) Soria comparten “ideas, costumbres, bolsos, sobres y sobrecitos”.

Te puede interesar | Un legislador se negó a un control de alcoholemia

El legislador se aferró al mensaje de Di Giácomo y lanzó un desafío público. “Frente a esa denuncia, voy a anunciar en la Legislatura que me haré una rinoscopía y el resultado lo ingresaré por mesa de entrada. Y voy a invitar al gobernador que lo mismo hagan sus ministros, no sus 300 funcionarios aunque todos deberían. Yo no voy a tener ningún problemas, pero vamos a ver cuántos ministros pasan esa prueba”.

En diálogo con “Río Negro”, Arroyo asume el costo de su resistencia al control de alcoholemia pero, simultáneamente, se queja por el atropello y promete denuncias penales.

Te puede interesar | El oficialismo cuestionó a Soria por encabezar frente anti-ajuste

¿Cuál es su versión del hecho de la madrugada del sábado?

Narra que volvía del Casino con su señora, conducía él y lo detiene un control municipal, acompañado por policías. Acepta que cede entonces el manejo a su esposa, pues “había tomado dos vasos de wisky y tenía alcohol en sangre. Aceptó la contravención y que conduzca mi señora, que no había tomado. Eso le dije al inspector, que lo reconocía y que me hiciera la multa. Si me negué a entregar el auto porque no pueden retenerlo”. Cuenta que mañana se presentará en el Concejo Deliberante de Bariloche donde contará lo ocurrido y su postura.

En su relato, Arroyo advierte “atropellos” de policías que me “abrían la puerta y me querían bajar del vehículo. No conocen sus límites entonces llamé al ministro (Gastón) Pérez Estevan para que se ocupará y no complicar más la situación. Vino un oficial que entendía. Pero estuvimos una hora en ese control”. Promete denuncias para los agentes por esa actitud pero, también, para quiénes difundieron por redes sociales la documentación personal y el acta de infracción. “No sé quién las entregó, si fueron los inspectores, su jefe o el intendente, o la policía, pero existió una violación a mi intimidad”, resaltó.


Comentarios


Arroyo habló del resistido control y pidió rinoscopía para los ministros