Así reacciona Europa ante el rotundo “no” griego
El martes habrá una cumbre extraordinaria y de urgencia de todos los líderes europeos. Los griegos rechazaron en las urnas la propuesta de acuerdo con la UE del pasado 25 de junio. Los partidarios del “no” celebran el triunfo en la plaza Syntagma de Atenas. Berlín se enoja con el resultado.
INCERTIDUMBRE FINANCIERA
Europa comienza esta noche del domingo a asumir que sus peores pronósticos sobre el referéndum griego se estaban cumpliendo. Con un apoyo mayoritario al no, que ha ganado por más de 23 puntos, los líderes comunitarios han visto fracasar el mensaje de que la votación en Grecia era, en realidad, un plebiscito sobre el euro. Para hacer frente de inmediato a la nueva situación, los jefes de Estado y de Gobierno de los países del euro celebrarán este martes una cumbre extraordinaria. La única certeza del complejo horizonte que se avecina es que los socios deberán volver a negociar con Grecia.
Los líderes de las instituciones europeas hablarán esta semana en Estrasburgo de la nueva situación que se abre para Europa tras el referéndum griego. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se dirigirá esta tarde al Parlamento Europeo para ofrecer sus primeras impresiones.
También en Estrasburgo, el jefe del Consejo Europeo, Donald Tusk, trasladará mañana sus conclusiones a la Eurocámara. Y el colegio de comisarios se reunirá en la ciudad francesa para explorar las consecuencias de la votación en Grecia.
La esencia del método comunitario -discutir incansablemente hasta encontrar la solución menos mala para todos- ha estallado con el caso griego, y sus principales artífices tratan de recolocarse. Eso ha provocado un llamativo intercambio de papeles en las últimas horas entre las tres grandes instituciones europeas. El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ha pasado de ser el puente entre Atenas y Bruselas a declararse “traicionado” por el primer ministro griego, Alexis Tsipras. Su homólogo en el Consejo Europeo -la voz de los Estados-, Donald Tusk, negó el viernes la tesis de Juncker de que un no griego implique dar la espalda a la eurozona. Y el líder de la Eurocámara ha pasado de ofrecerse a viajar a Grecia a avisar a sus ciudadanos de que, si optan por el no, “tendrán que introducir otra moneda, porque el euro ya no estará disponible como medio de pago”, aseguró ayer en una radio alemana.
Tras conocerse el resultado de las urnas griegas, Alemania reaccionó como se preveía. “Tras rechazar las normas de juego de la eurozona, es difícilmente imaginable continuar negociando programas millonarios”, dijo el número dos del Gobierno y líder de los socialdemócratas, Sigmar Gabriel, en declaraciones al diario Der Tagesspiegel. “Tsipras ha roto los últimos puentes con Europa”, añadió el vicecanciller germano.
Fuentes: El País y agencias
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