Boca, el equipo del año

En el básquet no quedó resquicio para ninguna duda. Boca fue el equipo del año, ganó todo lo que se le cruzó por el camino y se metió en la historia. Todavía está lejos del Ferro de los 80 o del múltiple campeón Atenas, pero tiene una eficacia que mete miedo y lo demostró en un 2004 cargado de emociones.

Entre el 8 de junio y el 19 de diciembre último, el «xeneize» festejó cuatro títulos y Sergio Hernández se transformó en una especie de Carlos Bianchi, pero con la pelota naranja. La fórmula fue la misma. Armó equipos exitosos sin figuras rutilantes.

Los extranjeros Byron Wilson y Dewayne McCray son una garantía y se sienten de la casa. Ninguno quedará en la memoria por su espectacularidad y talento, pero cada vez que los fueron a buscar rindieron.

La racha empezó con la Liga Nacional, en una final increíble. Gimnasia (LP) se puso 2-0 y ese segundo punto llegó en un partido que no se jugó porque la «Bombonerita» se quedó sin luz y la AdC le dio por ganado el juego a los platenses.

La historia se trasladó a la capital bonaerense y apareció la estirpe de campeón. Metió una seguidilla de cuatro victorias y se quedó con la copa. El último juego fue memorable, de los mejores en veinte años de liga. Fueron a dos suplementarios, Boca ganó 113 a 106 y a otra cosa. El roquense Diego Guaita fue clave en el último encuentro, al margen de un recambio más que interesante para los internos Martín Leiva y McCray.

Después del receso y la gloria de la selección en Atenas, arrancó la segunda etapa y otra vez todo fue «azul y oro». El 12 de setiembre, Boca venció a Delfines de Miranda de Venezuela (92 a 87) y ganó el certamen de Clubes campeones. Paolo Quinteros, recuperado de la lesión, se despachó con 28 puntos en la final; Sebastián «Paco» Festa volvió y fue campeón, y el «Negro» Fernando Malara hizo un partidazo (21 puntos).

Lejos de relajarse, una semana más tarde (19/09), el equipo de la Ribera dio una vuelta olímpica muy especial. Derrotó a River (94-87) en la final de la tercera edición de la Copa Argentina y más de 1.800 espectadores deliraron en la «Bombonerita». Malara definió el partido con una bandeja y del otro lado el reginense Julio Mázzaro (24) la rompió, pero no alcanzó.

El cuartetazo llegó hace dos semanas, con la conquista del Super 4 en Santa Fe. Más de 12.000 personas desfilaron por el gimnasio de la Universidad Tecnológica y el festejo fue todo «bostero». No resultó fácil la final, porque enfrente estaba Ben Hur, con el único campéon olímpico en el país, Leonardo Gutiérrez. Sin embargo, Boca mostró su chapa, ganó 82 a 81 y coronó un 2004 inolvidable.


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