Buscan agilizar el transporte de tanques a Vaca Muerta

Una empresa de Plaza Huincul que los construye necesita un corredor petrolero para mejorar el proceso y los costos. El Concejo Deliberante analiza alguna alternativa. La firma podría mudarse a la zona de Añelo si no hay soluciones en el mediano plazo.





Aumentó la demanda. Con el boom de Vaca Muerta el pedido de tanques de almacenamiento creció exponencialmente.

Aumentó la demanda. Con el boom de Vaca Muerta el pedido de tanques de almacenamiento creció exponencialmente.

Los tanques de almacenamiento de hidrocarburos que tienen como destino llegar al corazón de Vaca Muerta se fabrican en Plaza Huincul pero la logística genera un cuello de botella que necesita una pronta solución. Mientras la empresa local sigue sacando las enormes estructuras que les encargan las operadoras, deben resolver cuál es la mejor opción para transportarlos hasta los yacimientos. El planteo de un “corredor petrolero” está en análisis en el Concejo Deliberante.

Oscar Dúñez, gerente operativo e integrante del directorio de la empresa El Pampeano, aseguró que desde hace tiempo debe enfrentar, además de las variables económicas, el dilema de resolver cuál es el modo más conveniente para poder sacar sus productos desde la base.

La empresa local empezó en 1987 como tornería –actividad que continúa hasta hoy con la base en Cutral Co– y a partir de 2004 inició la fabricación de estos tanques que son pedidos por las operadoras como YPF, Tecpetrol, Pluspetrol, Pampa Energía, Geopark, entre otras.

Desde que el proceso de desarrollo de Vaca Muerta se inició, el incrementó en la fabricación de tanques tuvo un crecimiento exponencial para la empresa local. Según Dúñez, “de fabricar un tanque cada tres meses para YPF pasamos al pedido de 14 en un año y medio”.Y eso se vio reflejado en la cantidad de puestos de trabajo que crearon. De diez operarios iniciales para este tanque pasaron a 100 empleados.

Sin embargo, la salida y traslado de los tanques es un problema que no encuentra solución inmediata. Este inconveniente repercute en el atraso en la fabricación.

En días normales, el movimiento del levantamiento de cables nos cuesta 39.000 pesos y en días feriados 43.000 más IVA”.

Oscar Dúñez, Gerente operativo de El Pampeano.

El gerente operativo de la firma explica que la primera vez que terminaron una de estas grandes estructuras, lo retiraron por plena avenida y lo llevaron hacia la Ruta provincial 17, por una de las calles del barrio Central.

Sin embargo, desde que se colocó un arco que limita la altura en esa arteria evita el paso de los grandes equipos por ahí. Dúñez detalló que cuando decidieron instalarse en la zona industrial de Plaza Huincul –frente a la Ruta 22- fue porque entendían que era más fácil el acceso para sacar la producción.

Pero desde hace algún tiempo atrás se encontraron con el escollo de tener que hacer todo el operativo de corte de energía eléctrica en la zona para evitar el “arco eléctrico” y cualquier tipo de incidentes de este tipo.

No paran. A pesar del cuello de botella que le genera el transporte a la Cuenca Neuquina, la empresa continúa con las obras.

Es por esta razón que la empresa recurrió al Concejo Deliberante de Plaza Huincul para buscar alguna solución al respecto. Hace ocho meses atrás presentó la nota y hace tres semanas fueron convocados a una reunión. Lo que se propone es que haya un “corredor petrolero”.

El inconveniente a resolver es el levantamiento de los cables de energía a la salida de la fábrica, camino a la Ruta 22. Si bien el tanque “pasa pero por el arco eléctrico que se puede generar, Copelco (la cooperativa de energía) corta la energía”, describió Dúñez.

En este camino, es necesario todo un operativo que incluye como primer eslabón a la cooperativa Copelco. “En días normales, ese movimiento (de levantamiento de cables) nos cobran 39 mil pesos (más IVA) por parte de Copelco”, explicó.

En números

1987
es el año que se fundó la empresa y comenzó con trabajos de tornería que aún mantiene en Cutral Co.
2004
El Pampeano inició la fabricación de tanques y trabaja con operadoras como YPF, Tecpetrol, Pluspetrol y Pampa Energía, entre otras.

Y si el traslado se debiera hacer en feriado, ese monto asciende a los 43 mil pesos. Desde la cooperativa indicaron que es necesario interrumpir la energía eléctrica durante tres horas, a pesar de que la salida desde el predio de la base hacia el ingreso a la Ruta 22 demande no más de cinco minutos.

Una de las alternativas de solución, podría ser el levantamiento de dos postes pero eso significaría una inversión de 700 mil pesos para la empresa, presupuesto que solicitado antes del incremento del dólar a mediados del mes pasado.

La compañía demora unos 60 días para fabricar un tanque que tiene 5,5 metros de altura. Quieren bajar esos tiempos a 45 días.

Ahora, el tema del “corredor petrolero” está en etapa de evaluación. Los ediles de Plaza Huincul convocarán a la cooperativa para acercar posiciones y buscar una solución.

Mientras tanto, la fabricación de los tanques no se detiene. El peor escenario sería que la firma resolviera abandonar la base aquí en Plaza Huincul e instalarse en Añelo por la distancia hacia las diferentes áreas como Loma Campana.

Reducir los tiempos de fabricación, el próximo objetivo

En sesenta días aproximadamente, los empleados de la empresa local logran fabricar un tanque de 9 metros de ancho y 5,50 metros de alto. La idea es que ese tiempo pueda bajar a los 45 días.

Desde la empresa El Pampeano, explicaron que la planta de 100 empleados, varía entre los 95 y 110 según el momento de la fabricación. Estos enormes tanques comienzan a tomar forma cuando los “roladores” -que son los metalúrgicos- encargados de curvar la chapa; luego el montador; y le siguen al proceso los soldadores y amoladores.

Una vez armado, se le da paso al proceso de calidad que se ejecuta con tintas especiales y radiografías, controlando las soldaduras. De manera paralela, otro grupo ejecuta los accesorios que son los que lleva el tanque.

Plantel

100
personas son las que se contratan para construir un tanque de almacenamiento.

Otro de los pasos es la prueba hidráulica que se hace con agua industrial. Las bombas hacen el relleno del tanque en construcción y una vez que está aprobado esa prueba, se vuelve a llenar la cisterna y se hace el “granallado” que se repite en tres o cuatro veces.

Luego llega el momento de la pintura que tiene que estar con la atmósfera controlada. Y según lo que pida el cliente, se hace un revestimiento exterior que se coloca a diez centímetros de distancia de la chapa y se le pone poliuretano inyectado. Esta última tarea la ejecuta una empresa subcontratada.

Finalmente, se colocan las válvulas especiales de presión y vacío, además de la telemetría. Antes de la entrega a la operadora, debe estar embalado también y se coloca el cartón prensado y los accesorios con papel film.

El Pampeano antes de subir el tanque al “carretón” se debe colocar en una plancha para impedir que con el movimiento se dañen.


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