Butaca privilegiada
Sobre un terreno con fuerte pendiente que ofrece las mejores vistas, esta vivienda de Villa La Angostura invita a recorrerla y descubrirla en cada sector de su perímetro.
Texto: Mariana Benítez
Fotos: ak arquitectura
Ubicada en el loteo Altos del Manzano de Villa La Angostura esta vivienda, creación del estudio AK Arquitectura, se destaca por una morfología impactante y materiales nobles que la unen a la bellísima geografía que la rodea.
El diseño encabezado por los arquitectos Juan Luis Agoni y Pablo Kozaczuk propone que cada vista de esta casa de 120 m² tenga su propia personalidad generando sensaciones diversas.
Es así que se hace indispensable recorrerla en todo su perímetro para poder descubrirla de forma completa. En este recorrido, los diversos volúmenes salientes y planteamiento de aberturas marcarán las tomas del frente y contrafrente.
“Ubicada en un terreno de fuerte pendiente, un frente vidriado a lo largo de toda la casa permite alcanzar excepcionales visuales sobre el bosque existente en el lugar”, explican los profesionales en la memoria descriptiva del proyecto.
Este frente vidriado contiene los espacios sociales de la vivienda: el estar, comedor y cocina integrados.
“La casa, diseñada para una familia compuesta por el matrimonio y dos hijos adolescentes, pretende dar respuesta de manera flexible a distintos usos planteados por los propietarios –explican en el proyecto–. El equilibrio entre lo público y lo privado se logra gracias al dinamismo planteado por los espacios presentes en el proyecto”.
En la planta inferior se ubicó también una importante suite principal para el matrimonio mientras que las habitaciones de los hijos se dispusieron en el piso superior.
Rodeando el contorno de la vivienda, un deck de madera hace las veces de butaca privilegiada para observar la hermosa vista de la vivienda. “El deck se plantea como una plataforma que permite disfrutar la majestuosidad del paisaje presente, tan característico de la Patagonia de los Lagos”. Así se logran las mejores vistas de un entorno inolvidable.
“El lenguaje que nos determina es el de lograr una fusión entre el entorno que nos rodea, las exigencias propias del lugar, como son el uso de ciertos materiales, piedra y madera principalmente, y la realidad temporal en la que nos encontramos y nos toca presenciar y ser parte de, la cual deja como resultado una arquitectura contemporánea que intenta mezclarse con el paisaje”, concluyen los profesionales.
arq.