Caso Trafiñanco: Mesa dijo que fue “un accidente”

Pericia confirmó que el balazo fue a menos de 30 cm.

VIEDMA (AV).- “Fue un accidente”. Ésa fue la explicación de Silvano Mesa, el policía detenido tras el homicidio del joven Guillermo Trafiñanco, al dar su versión sobre lo sucedido la trágica noche del 23 de octubre en el barrio Lavalle de esta capital. Lo dijo ayer en el marco de una ampliación de su declaración indagatoria ante el juez penal Juan Bernardi, el fiscal Marcelo Álvarez y el abogado querellante Diego Sachetti. Acompañó al policía como defensor el abogado viedmense Raúl Cámpora. En la primera citación, Mesa se había abstenido de declarar pero ayer habló al ser consultado otra vez por este hecho. El juez lo convocó nuevamente, teniendo en cuenta el resultado de una de las pericias que indicó que el disparo de la pistola 9 milímetros de Mesa fue gatillado a una distancia menor a los 30 centímetros de la víctima. En la primera oportunidad se lo indagó suponiendo que había disparado el arma reglamentaria a una distancia de entre 30 y 60 centímetros del cuerpo del adolescente, el cual se encontraba tirado en el piso, boca abajo, acatando la voz de alto policial en el patio de la escuela del barrio Lavalle. Las huellas de pólvora en la vestimenta del jovencito y del impacto en su cuerpo son elementos que permitieron a los peritos calcular la separación que había entre el arma de fuego y la zona del impacto al momento del disparo. Se habría tomado en cuenta también que el proyectil fue encontrado a unos 15 centímetros bajo tierra, tras atravesar el cuerpo del desafortunado adolescente. “Cuestión humanitaria” Los policías que trasladaron ayer a Tribunales al sargento Silvano Mesa intentaron evitar de todas formas que el reportero gráfico de este medio le tomara fotografías al detenido. Dijeron que era por “una cuestión humanitaria”. Al advertir la presencia de la prensa cerraron puertas del juzgado y retiraron al imputado por un sector interno. Mientras el reportero trataba de tomar la foto abriendo la puerta del edificio público, otro efectivo apareció por detrás del trabajador de prensa, dando un fuerte portazo para evitarlo. Fue entonces que el reportero bajó corriendo los niveles de Tribunales que llevan al subsuelo donde se encuentra el sector de los calabozos. Apostado fuera del área que un cartel indica como “restringida” fue invitado a dejar el lugar por la custodia del edificio, mientras quienes trasladaban al detenido le indicaban que no podía estar allí y que ocultaban al detenido por “una cuestión humanitaria” a lo que el reportero respondió “¿Por qué no hacen lo mismo con los que roban o los que no son policías?”. Con tapar el rostro del detenido, como se hace habitualmente, habría bastado para “ocultar” al colega que trasladaban, sin entorpecer el libre desempeño de un trabajador de prensa.

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Varios de los manifestantes que pidieron “juicio justo” para el policía detenido también sostienen la hipótesis del disparo involuntario.


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