Cipolletti: prisión preventiva para el hijo del portero
Se trata del hombre de 25 años que le tatuó su nombre, a punta de cuchillo, en los glúteos de su pareja.
Policiales
El juez Gustavo Herrera firmó anoche el procesamiento y la prisión preventiva para el hombre de 25 años que hace dos semanas, en medio de un episodio de violencia, le tatuó su nombre, a punta de cuchillo, en los glúteos de su pareja, que además es la mamá de una criatura de tres meses.
Herrera le atribuyó el delito de “lesiones agravadas por la relación de pareja” y además le aplicó el encierro preventivo porque, si resulta condenado, podría caberle una pena de prisión efectiva y eso incrementa el riesgo de fuga.
Además, el magistrado escribió una extensa resolución sobre las convenciones que ha firmado el Estado para proteger los derechos de las mujeres y consideró que la relación de Aníbal Figueroa, el procesado, y la víctima que tiene 20 años “venía de una historia de violencia que había recorrido los pasillos de los Tribunales de Familia”.
El caso se conoció hace dos semanas cuando la víctima denunció en la Comisaría Cuarta. La pareja convivía en la casa que está pegada a la céntrica escuela primaria 53 de Cipolletti. De hecho el inmueble pertenece a Educación y se lo habían otorgado en comodato al padre de Aníbal, que es el portero del colegio. Ese hombre también vivía allí con su pareja y luego de la primera denuncia de la chica, su mujer hizo lo mismo y lo acusó por violento. Entonces fue detenido, al igual que su hijo. La semana pasada recuperó la libertad, aunque antes lo desalojaron del predio de la escuela.
Aníbal, en cambio, seguirá en prisión y procesado. Seguramente su defensor apelará.
Agencia Cipolletti