Como una pesadilla
Solange Witteveen no guardará los mejores recuerdos de los Juegos Olímpicos de Atenas, donde ayer quedó eliminada de la prueba de salto en alto. La argentina no logró clasificarse para la siguente ronda. Encima, se tuvo que presentar sin técnico.
Witteveen registró su mejor salto en 1,89 metros y luego fracasó en su intento de alcanzar 1,92, por lo que quedó ubicada finalmente en la décima posición del Grupo «A».
La ganadora de esa manga fue la sudafricana Hestrie Cloete, con un registro de 1,95 metros.
Witteveen ni siquiera tuvo la posibilidad de disfrutar de los Juegos, ya que a nueve horas del comienzo de su prueba se le comunicó que el entrenador designado al área de saltos, Fernando Pastoriza, había regresado a Buenos Aires.
«Si al llegar a Atenas me hubieran avisado que Pastoriza no iba a estar el dia de mi prueba no hubiera realizado con él los entrenamientos previos. Habría pedido que otro entrenador me acompañara, así el día de la prueba tenia a alguien que supiera como guiarme», comentó Witteveen.