Acusado por el crimen de su hijo planteó “legítima defensa”

El homicidio ocurrió en Cipolletti el primer día del 2015

Por Redacción

CIPOLLETTI

CIPOLLETTI (AC).- Carlos Domínguez, el hombre que está detenido y acusado por el asesinato de su hijo, dijo en la indagatoria que la víctima le “tiró dos puñaladas” y mostró las lesiones que tiene en un brazo y cerca de la cintura. Además relató una extensa historia de enfrentamientos y disputas familiares. Seguirá en prisión y será sometido a una pericia psicológica.

El hombre de 58 años está detenido en una comisaría de Cipolletti y ayer fue trasladado a los tribunales penales de Urquiza y España. Primero se entrevistó con el defensor público Juan Pablo Piombo y después asistió a la audiencia indagatoria. El juez Gustavo Herrera le atribuyó el delito de “homicidio calificado por el vínculo”, que admite penas de hasta reclusión perpetua.

Se supo, de fuentes con acceso al expediente, que Domínguez planteó un caso de “legítima defensa”. Relató que ese 1 de enero, antes del mediodía, se encontró con su hijo Lucas Domínguez, de 31 años, y discutieron. En un primer momento, padre e hijo estuvieron en el interior de la casa del imputado en inmediaciones de Alberdi y Esquiú, en las 1.200 Viviendas. Después el enfrentamiento continuó afuera y en esas circunstancias, la víctima recibió una puñalada en el corazón. No llegó con vida al hospital. Domínguez padre se refugió en la casa de una mujer, que también vive en la calle Esquiú, y luego fue detenido por los vecinos. La Policía lo trasladó a una comisaría de la zona.

Ayer, el imputado le dijo al juez Herrera que Lucas le “tiró dos puñaladas” y mostró las lesiones que tiene en un brazo y cerca de la cintura. Además aseguró que en Navidad su hijo le incendió la vivienda y que, un año antes, también sufrió lesiones producto de un enfrentamiento. Sostuvo que en esa oportunidad él terminó con un brazo quebrado.

En diez días hábiles, Herrera resolverá la situación procesal del acusado, que por ahora continuará detenido.

La semana pasada, fuentes con acceso directo a la causa revelaron que la víctima, que vivía en la calle Perito Moreno del barrio Arévalo, había tenido un accidente de tránsito grave hace un tiempo. Entonces sufrió un traumatismo de cráneo y padecía algunas secuelas, de tipo neurológicas. Su comportamiento derivó en problemas de convivencia con el padre. “Se llevaban pésimo”, dijo una de las personas que declaró. Incluso en los tribunales la víctima estaba imputada en una causa por amenazas.

 


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