Continúa detenido el hombre que mató a su hijo de una puñalada

Fue ayer en las 1.200 Viviendas tras una discusión. Confesó delante de una vecina y lo detuvieron.

Por Redacción

CIPOLLETTI

El hombre de apellido Domínguez, que está acusado de asesinar a su hijo Lucas de una puñalada en el corazón, continúa detenido en una comisaría de Cipolletti. En las próximas horas tendrá la posibilidad de designar a un abogado para que lo asista en la indagatoria.

Enfrenta una acusación por el delito de “homicidio calificado”, que admite penas de hasta reclusión perpetua. La autopsia arrojó como resultado que la víctima, de 31 años, murió por una hemorragia que le provocó el profundo corte en la zona del tórax. Aún no apareció el cuchillo que se utilizó en el ataque.

La Policía informó que tanto el padre como el hijo “se llevaban muy mal y no se juntaban”. Ayer 1 de enero al mediodía, de casualidad, se encontraron en las 1.200 Viviendas y mantuvieron una discusión que empezó primero en la casa del imputado en la calle Alberdi y terminó en la calle, donde el padre apuñaló a su hijo.

Después el hombre confesó el homicidio y se entregó a la Policía. Hicieron un allanamiento para buscar el arma de puño pero no lo encontraron.

“Me mandé una macana, apuñalé a mi hijo”, le dijo a una vecina de las 1.200 Viviendas antes de ser detenido. Mientras tanto, Lucas Domínguez agonizaba con un profundo corte en el corazón. Ni siquiera esperaron a la ambulancia. Lo trasladaron al hospital en un patrullero pero murió en el camino, ayer al mediodía.

El hombre detenido, que tiene 58 años y es de apellido Domínguez, enfrenta ahora una acusación por el delito de “homicidio agravado por el vínculo”, que admite penas de hasta reclusión perpetua.

Lucas Domínguez, la víctima, que es su hijo, tenía 31 años y murió como consecuencia de una herida cortante de 3 centímetros que le perforó el corazón.

La jueza Sonia Martín y el fiscal Marcelo Gómez hicieron ayer un allanamiento en búsqueda del cuchillo pero no lo encontraron. También participó de las pesquisas el secretario Guillermo Merlo y el personal de la Subcomisaría 79ª del barrio de las 1.200 Viviendas.

El agresor fue detenido por los mismos vecinos después de que le confesó el homicidio a una mujer. Está ahora alojado en un calabozo de una comisaría de Cipolletti.

Según lo que se pudo reconstruir, la víctima tenía domicilio en la calle Perito Moreno, en el barrio Arévalo de Cipolletti. “No mantenía buenas relaciones con su padre e incluso en otra época tuvieron problemas de convivencia”, declaró uno de los testigos.

Hasta ayer los investigadores desconocían las razones del enfrentamiento pero aparentemente la víctima se acercó hasta el domicilio del agresor, en la calle Alberdi al 1800, casi Esquiú. No se sabe si la discusión comenzó en el interior de la casa y terminó en la calle pero eso trataban de determinar ayer con las declaraciones testimoniales. También trabajó el equipo de Criminalística de la Regional Quinta de Cipolletti. La autopsia se realizará en las próximas horas.

Los familiares de las personas involucradas en este episodio se acercaron ayer hasta la Subcomisaría 79ª pero algunos no pudieron declarar por el vinculo de consanguinidad. Fue el caso puntual de un hermano de la víctima, que no puede atestiguar en contra de su padre. “El homicidio está resuelto y el detenido será indagado mañana”, confió una de las fuentes con acceso al expediente.

El último antecedente de estas características en Cipolletti ocurrió el 23 de septiembre de 2010 cuando un padre y su hijo se enfrentaron en el domicilio familiar del barrio Don Bosco. Hugo Díaz, de 60 años, fue después condenado a prisión perpetua por asesinar a su hijo Johnatan.

Díaz estaba muy molesto porque su hijo de 21 años había cargado nafta con la tarjeta de crédito de su hermano mayor y en esas circunstancias discutieron y el imputado buscó una pistola en la habitación y le disparó al chico en la cabeza.

Agencia Cipolletti.-


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