Crujen los planes de Mas en Cataluña
El dirigente separatista contaba con la CUP para gobernar, pero los izquierdistas no lo quieren como líder del proceso.
Antonio Baños, cabeza del partido de izquierda CUP, acusó a Mas de no representar la nueva etapa que podría empezar en Cataluña.
MADRID / BARCELONA.- Los planes de Artur Mas para declarar la independencia de Cataluña pueden sufrir un giro: la CUP, el partido izquierdista que se erigió en fuerza secesionista clave para formar gobierno, descarta apoyar su investidura como jefe del Ejecutivo regional y declarar la secesión a corto plazo. Mientras tanto, Mariano Rajoy se mantiene inamovible en su negativa a dialogar sobre la separación de la región. “Toda la colaboración de mi gobierno, siempre dentro de la ley”, ofreció al Ejecutivo catalán, lo que supone mantener la puerta cerrada a una negociación con los secesionistas para celebrar un referéndum de verdad y dentro de la ley sobre el futuro de Cataluña. Un día después de que la lista de Mas, Junts Pel Sí, y la de la CUP sumaran juntas 72 de los 135 escaños que se repartían en unos comicios presentados como plebiscitarios sobre la secesión, ambas formaciones anunciaron ayer el inicio de conversaciones. La hoja de ruta de Junts pel Sí incluía la formación de un gobierno de concertación para iniciar el camino hacia la secesión de la región del noreste de España en un plazo de 18 meses en caso de mayoría absoluta secesionista en el Parlamento catalán. “Ha habido una clara victoria del sí”, insistió hoy en rueda de prensa Raül Romeva, el candidato que simbólicamente encabezó la lista en la que Mas, el verdadero aspirante a la jefatura del nuevo gobierno, ocupó el cuarto puesto. Con menos del 48 por ciento de los votos cosechados entre las dos listas, la CUP no ve sin embargo la claridad de la que hablaba Romeva. “El plebiscito no se ha ganado”, dijo su candidato, Antonio Baños, por lo que además de rechazar la investidura de Artur Mas, en las antípodas ideológicas de la formación antisistema, descarta una declaración de independencia unilateral. En las elecciones del domingo, que registraron una participación histórica, por encima del 77 por ciento, Junts Pel Sí obtuvo 62 diputados, seis por debajo de la mayoría absoluta, por lo que necesita de la CUP, con 10. Parece difícil que las negociaciones con el partido izquierdista puedan servir para convencerlo de mantener a Mas como jefe de gobierno. “Tiene que ser una persona que escenifique el inicio de una nueva etapa (…), a la que no se le identifique con recortes ni corrupción”, señaló ayer la formación anticapitalista. (DPA)
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