Cuidarnos y cuidar al otro

No pensé que pasaría, pero pasó. Soy docente, trabajo desde la virtualidad de mi casa, me cuido si tengo que salir, trato de mantener el protocolo. Pero aun así, estas semanas me tocó lo que creía impensable: covid.

Fueron dos semanas duras. Me costó mucho recuperarme. Incluso llegué a tener la duda honesta de si lo lograría. Por suerte, ahora puedo escribir estas pocas líneas. Y si lo hago es por el trabajo inmenso, increíble, incansable, profesional, amoroso y muy humano de todo el personal del Hospital Francisco López Lima. Ellos salvaron mi vida. Y no es, para nada, una exageración. El covid te ahoga, te paraliza el cuerpo. Perdés todo control. La fiebre que no para te recuerda que la lucha es cuerpo a cuerpo con el virus. Pero, como dije, si hoy relato la experiencia es por los trabajadores de la salud que hicieron lo que para mí era imposible: poder respirar.

Desearía que todos nos cuidemos. Cuidarnos y cuidar a los otros. Es una nueva rutina que debería guiar la conducta de todos. ¿Qué otra cosa, sino ser responsable por los demás? Es lo que nos hace ser buenas personas.

Decir gracias es poco. En algún momento se inventará una palabra que ponga de relieve el titánico esfuerzo de los trabajadores de la salud del hospital. Para ellos no alcanza un gracias. Los aplausos son siempre sordos ante la silenciosa tarea que llevan adelante todos los días. Me anoto para la palabra que sea mucho más que millones de gracias.

Ultima cuestión: además, los trabajadores de la salud necesitan que sus salarios sean justos y dignamente reconocidos. Para quienes tanto estudiaron y se formaron para salvar vidas, debería ser una política prioritaria y esencial. El Estado provincial y nacional no deben dejar solos a sus trabajadores ni desatender sus reclamos.

Mil gracias. Si lo puedo decir ahora es por todo lo que ellos y ellas hicieron. Aunque mis palabras queden cortas, en mi corazón es infinito el agradecimiento.

Pablo Bulfon

DNI 17.188.336

Roca


Comentarios


Cuidarnos y cuidar al otro