“Disconforme con la atención”
Quiero manifestar mi total disconformidad con la atención del centro de resonancia de la calle Alderete 445 de Neuquén capital. Tenía turno a las 18:30 para que le hicieran una resonancia a mi nena de 8 años. Me pidieron que estuviera ahí unos quince minutos antes, cosa que cumplí de buen grado. Al llegar y presentar mi solicitud de estudio la recepcionista me dijo que todo iba de acuerdo con los horarios establecidos. Después de esperar más de una hora, me acerqué al mostrador y el recepcionista me informó que llevaban un atraso, por lo que debía esperar una media hora más (eso sí: pregunté algo de por qué se había cambiado a la paciente del 1 al 3, ¡algo había ocurrido!). Con paciencia esperé junto a mi hija unos 45 minutos más. Las tarjetas de estacionamiento se vencían, mis otros dos hijos estaban solos en casa, tenía actividades por realizar, etcétera. Me acerqué nuevamente al mostrador y el mismo recepcionista volvió a llamar a las técnicas, que le dijeron que esperara ¡una media hora más! Retiré mi orden. Había más gente quejándose. Pero a veces la necesidad hace que padezcamos estas situaciones. ¿Una tomada de pelo? No, ¡una irresponsabilidad! Juegan con la gente y su tiempo, porque por lo menos alguien podría avisar que hay un atraso y decidimos si esperamos o nos retiramos. La verdad, una decepción la atención del centro Moguillansky. Y nadie se hizo cargo de los 12 pesos de estacionamiento que gracias a Dios no fueron más porque no se cobra a partir de las 20… del tiempo perdido, ¡ni hablar! Verónica Arias DNI 20.934.159 Neuquén
Verónica Arias DNI 20.934.159 Neuquén
Quiero manifestar mi total disconformidad con la atención del centro de resonancia de la calle Alderete 445 de Neuquén capital. Tenía turno a las 18:30 para que le hicieran una resonancia a mi nena de 8 años. Me pidieron que estuviera ahí unos quince minutos antes, cosa que cumplí de buen grado. Al llegar y presentar mi solicitud de estudio la recepcionista me dijo que todo iba de acuerdo con los horarios establecidos. Después de esperar más de una hora, me acerqué al mostrador y el recepcionista me informó que llevaban un atraso, por lo que debía esperar una media hora más (eso sí: pregunté algo de por qué se había cambiado a la paciente del 1 al 3, ¡algo había ocurrido!). Con paciencia esperé junto a mi hija unos 45 minutos más. Las tarjetas de estacionamiento se vencían, mis otros dos hijos estaban solos en casa, tenía actividades por realizar, etcétera. Me acerqué nuevamente al mostrador y el mismo recepcionista volvió a llamar a las técnicas, que le dijeron que esperara ¡una media hora más! Retiré mi orden. Había más gente quejándose. Pero a veces la necesidad hace que padezcamos estas situaciones. ¿Una tomada de pelo? No, ¡una irresponsabilidad! Juegan con la gente y su tiempo, porque por lo menos alguien podría avisar que hay un atraso y decidimos si esperamos o nos retiramos. La verdad, una decepción la atención del centro Moguillansky. Y nadie se hizo cargo de los 12 pesos de estacionamiento que gracias a Dios no fueron más porque no se cobra a partir de las 20... del tiempo perdido, ¡ni hablar! Verónica Arias DNI 20.934.159 Neuquén
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